Cae el dictador de Siria y triunfan los rebeldes

Lo que intentó infructuosamente un levantamiento popular en 2011 lo ha conseguido, en 2024, la confluencia de grandes crisis internacionales, desatando ondas sísmicas cuyas repercusiones aún están por definirse. Lo que ahira está en juego no es solo el futuro de Siria, sino también la estabilidad de una región ya fracturada. La caída de un régimen opresor debe ser el inicio de la esperanza, no una continuación del sufrimiento. De momento se ven tanques abandonados y comercios saqueados, mientras los rebeldes tratan de poner orden tras la caída del régimen en Siria. La nueva policía del bando rebelde se instala en las comisarías y el ejército de El Asad deja vacíos los puestos militares. @mundiario

 

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