Augusto Pinochet es un vampiro en lo nuevo de Pablo Larraín: El conde. La prometedora cinta apuesta por una trama centrada en una realidad alternativa y ficticia en la que el dictador chileno asume el papel de un vampiro que ha permanecido oculto durante 250 años en una mansión en ruinas en la región más austral del país.
Una historia que da un giro cuando el protagonista, harto de ser recordado como un ladrón, decide abandonar su sed de sangre y la bendición de la inmortalidad para abrazar el abismo de la muerte. "A pesar de la naturaleza oportunista y desalentadora de su familia, halla nueva inspiración en una relación inesperada, embarcándose en una vida de pasión contrarrevolucionaria", añade la sinopsis.
Tras su paso por el 80º Festival Internacional de Cine de Venecia, la cinta estará disponible en cines seleccionados a partir del 7 de septiembre y llegará días después a la plataforma de streaming. @mundiario