El japonés Toko Ueda cumple un sueño. Ponerse un disfraz puede ayudarlo a abrazar a un personaje completo. Por lo general, esta práctica se asocia con Halloween, los carnavales, o con la actuación en obras de teatro; pero para Toko Ueda, el vestuario es mucho más que eso.
El ingeniero japonés gastó 2 millones de yenes, unos 16.000 dólares estadounidenses, en un disfraz canino personalizado basado en un perro raza collie, producido por la empresa Zeppet. Cuando se pone este traje hiperrealista, es fácil confundir a la gran criatura esponjosa con un perro de verdad. Al menos a primera vista. Para demostrar su extrañeza, Ueda incluso salió a caminar como un canino y su aventura en público fue capturada en video, por la televisión alemana. @mundiario