Luca Guadagnino sigue apostando por nuevas voces radicales del cine. Esta vez, el aclamado director de Call Me by Your Name respalda a Giovanni Tortorici, un joven cineasta siciliano que debuta con Diciannove, una vibrante y perturbadora historia sobre el paso a la adultez distribuida por Oscilloscope. El filme, que tuvo su estreno mundial en la sección Horizontes del Festival de Venecia, es ahora uno de los títulos independientes más esperados del verano.
Diciannove, que significa “diecinueve” en italiano, retrata el torbellino emocional de Leonardo, un joven de Palermo que abandona por primera vez su hogar para estudiar en Siena, tras una breve escala en Londres. Allí se enfrenta no solo al sistema académico y a sus profesores, sino sobre todo a sí mismo, en una guerra interna marcada por el deseo, la frustración y la búsqueda desesperada de sentido. Lo que comienza como una experiencia universitaria se transforma en un viaje introspectivo hacia los límites del deseo y la identidad.
Tortorici, que trabajó como asistente de dirección en la serie de HBO We Are Who We Are de Guadagnino, firma una película desbordante de estilo, con ecos de François Truffaut y su personaje Antoine Doinel, pero también con una oscuridad más actual y cruda.
Leonardo es culto, contradictorio, y está emocionalmente descontrolado. Admira a Pasolini, hay una escena provocadora en la que se masturba viendo Salò, consume contenido pop como las fotos filtradas de Justin Bieber (usadas sin autorización), y observa con obsesión a un grupo de adolescentes de Siena que parecen representar lo que desea, odia o envidia.
Aunque el protagonista se mueve por impulsos inquietantes, Tortorici insiste en que la película nace de experiencias personales: “Está directamente arrancada de las páginas de mi vida”, declaró en una entrevista con IndieWire durante el Festival de Venecia.
Diciannove es un retrato salvaje, íntimo y literario del caos que es crecer en la era de la hiperconexión, el narcisismo cultural y el deseo líquido. No se anda con rodeos y tampoco pide permiso. El 25 de julio llegará a salas, por el momento, norteamericanas y promete dejar huella en el cine independiente con su mirada sin concesiones sobre la juventud contemporánea. @mundiario