Las sombras de la yihad, el espionaje internacional y la lucha contra el terrorismo se dan cita en Raqa, la nueva película de Gerardo Herrero estará disponible en Prime Video a partir del 21 de marzo.
Protagonizada por Álvaro Morte y Mina El Hammani, este thriller de espías se adentra en los entresijos del Estado Islámico a través de dos infiltrados con una misión común: atrapar a uno de los cabecillas más buscados de la organización terrorista.
El guion de Raqa está firmado por Irene Zoe Alameda y se inspira en la novela Vírgenes y verdugos de Tomás Bárbulo, escritor y periodista experto en el mundo árabe. La historia se ambienta en 2014, cuando el Estado Islámico estableció su capital en la ciudad siria de Raqa, imponiendo un régimen de terror marcado por ejecuciones sumarias, la esclavitud de mujeres y el uso indiscriminado de la violencia. En este contexto hostil, dos espías se infiltran con el mismo objetivo, aunque sin conocimiento mutuo de sus identidades ni de sus estrategias.
Sinopsis
Haibala (alias El Saharaui), interpretado por Álvaro Morte, es un espía internacional con la misión de localizar y capturar a El Jordano, uno de los jefes del ISIS más peligrosos del momento. Sin embargo, no está solo en esta peligrosa caza. Malika, una enfermera de Ceuta reclutada por Europol y encarnada por Mina El Hammani, también ha llegado a Raqa con el mismo objetivo. La película narra el recorrido de ambos personajes en su intento por infiltrarse en las filas enemigas, enfrentándose a la violencia, la desconfianza y el miedo constante de ser descubiertos.
El film pone el foco en las realidades del espionaje internacional y en los dilemas éticos a los que se enfrentan quienes trabajan en las sombras para combatir el terrorismo. Con una tensión creciente y giros inesperados, Raqa promete ser un thriller que mantendrá a los espectadores en vilo hasta el último momento.
La película es una producción de Tornasol Media y Malika y el Saharaui A.I.E., en coproducción con Angle Production (Marruecos) y con la participación de RTVE. El rodaje se llevó a cabo en distintas localizaciones de Marruecos, incluyendo Casablanca y Marrakech, para recrear la atmósfera opresiva de Raqa. Además, algunas escenas fueron filmadas en el desierto de las Bardenas Reales, en Tafalla y en otros escenarios naturales de Navarra, consiguiendo una ambientación realista y sobrecogedora. @mundiario


