Todas las habitaciones vacías es el documental más contundente y conciso del año, un reportaje que aborda de manera íntima y emocional la crisis de los tiroteos escolares que ocurren en Estados Unidos.
En 35 minutos el periodista Steve Hartman visita a tres familias que perdieron a sus hijos en un tiroteo escolar, y retrata sus cuartos vacíos, un espacio congelado en el tiempo que mantiene la esencia de los niños y que se convirtió en el refugio para evocar su memoria.
El reportaje es completamente emotivo, hay un sentimiento de tristeza que agobia y que despierta a la empatía de manera instintiva ¿cómo se puede consolar al dolor del corazón? Eso es lo que motivó a Hartman a realizar este audiovisual, el saber que no hay palabras de consuelo ni un poco de optimismo al respecto.
Un reportaje memorable
La breve conversación con las familias de estos niños produce una reflexión profunda, acompañada de cifras y datos sobre más ataques sobre la crisis que Estados Unidos enfrenta sobre estos actos de violencia, y qué es lo que motiva a un infante a atacar a sus compañeros.
Todas las habitaciones vacías es un documental necesario de ver, un estreno de Netflix que no ocupa de una larga duración para ser memorable. @mundiario
