Todas las teorías conspiranoicas sobre Titán, el submarino que implotó en una expedición al Titanic, se vienen abajo con el nuevo documental de Netflix: Titán, la tragedia de OceanGate.
Este reportaje de poco menos de dos horas deja algo en claro, el caso del Titán era una crónica de muerte anunciada. Esta es una historia donde el ego se vuelve protagonista, y sin importar cuantas fallas hubiera, Stockton Rush se tornó en un narcisista que quería ver su proyecto salir a flote.
Resulta cautivante que el documental no busca a los familiares de las cinco personas que fallecieron en la expedición, sino a todos aquellos involucrados en el desarrollo de Titán que fueron desechados por alzar la voz contra el proyecto.
Negligencia en Titán
A eso se le sumaron las cuestiones legales, individuos enfrentando a una magno empresa, y aún con las denuncias, el sistema de justicia nunca le dio importancia al caso; y es ahí donde resuena cuantas veces pudo haberse evitado esta tragedia, pero la negligencia impregnó este caso desde el inicio.
A medida que avanza el documental se vuelve más sombrío, y es un reportaje que te recomendamos ver, y ojalá en algún momento se haga justicia. @mundiario
