Los crímenes de Are puede ser tu nueva serie policiaca favorita, llegando al top 10 de Netflix en cuestión de días, pero ¿qué tanto puede abordar en sólo cinco capítulos?
Esta miniserie sigue a una policia en licencia, que luego de irse a la casa vacional de su hermana en Estocolmo, termina uniéndose a las fuerzas policiacas del lugar en el caso de la desaparición de una chica local. Esto a su vez despatará una ola de secretos y tropelías que conectará las historias de los locatarios.
Crítica a Los crímenes de Are
La serie sabe como engancharte, el primer capítulo nos sitúa en un caso que lamentablemente es recurrente en la realidad, con mujeres jóvenes siendo acechadas por la violencia. Y antes de que te engañen con titulares amarillistas, la serie no está basada en hechos reales, lo único que bebe de la realidad es la investigación cercana a la policía que Viveca Sten hizo para redactar el libro que inspiró Los asesinatos de Are.
Es por eso que los primeros tres capítulos se sienten completos, hay una total sinergía entre los actores y el guion para lograr que el misterio sea el eje principal, teniendo además la osadía de recrear poco a poco el suceso, añadiendo con cada testimonio una escena extra hasta que queda completa.
Las actuaciones no están sobredramatizadas, y eso ayuda a conectar más; aunque definitivamente el tema del porqué la policía está de licencia me parece por demás insignificante; y luego la serie cae en algo extraño cuando los últimos dos capítulos se enfocan en un caso diferente, lo que recuerda a lo que La Ley y el Orden hace, pero funciona de mejor manera cuando cada capítulo va enfocado en una trama única, aquí resulta ser un cambio abrupto e innecesario. @mundiario
