Netflix está a punto de lograr lo que parecía imposible: liderar la taquilla con una película que ya estaba disponible en su plataforma. KPop Demon Hunters, el musical animado producido por Sony Pictures Animation y distribuido globalmente por el gigante del streaming, debutó este fin de semana en más de 1.700 salas de cine con una versión karaoke que convirtió cada proyección en un concierto multitudinario.
La cinta, que mezcla acción sobrenatural con el furor del pop coreano, se había estrenado en junio en Netflix, donde se convirtió en un fenómeno mundial. Hoy es la segunda película más vista en la historia del servicio, con récords de visualización en Asia, América y Europa.
Pese a estar disponible en streaming desde hace más de dos meses, el entusiasmo de los fanáticos se trasladó sin problema a la gran pantalla: funciones agotadas, cánticos colectivos y un fervor que recuerda a los grandes estrenos musicales. Este recibimiento la coloca como la gran contendiente para cerrar el fin de semana como número uno en la taquilla norteamericana, lo que sería un logro histórico para Netflix.
Netflix en la taquilla
Hasta ahora, la plataforma había tenido una presencia limitada en salas. Su mayor experimento fue Glass Onion: A Knives Out Mystery (2022), que se proyectó en poco más de 600 cines durante una semana sin reporte oficial de recaudación. Con KPop Demon Hunters, en cambio, Netflix parece dispuesto a desafiar directamente el terreno de los estudios tradicionales.
Ahora, la plataforma apuesta por este estreno para contender en la temporada de premiaciones a Mejor Película Animada, categoría que tiene altas posibilidades de llevarse. @mundiario
