Kate Winslet debuta como directora con Goodbye June: “En mis 50s tenía que hacerlo”

La actriz ganadora del Oscar habla sobre su salto detrás de la cámara, y el trabajo con su hijo como guionista.
Kate Winslet, Goodbye June. / Netflix
photo_camera Kate Winslet, Goodbye June. / Netflix

Kate Winslet vive uno de los momentos más significativos de su carrera. A los 50 años, la actriz británica ganadora del Oscar por The Reader presentó su debut como directora con Goodbye June, un drama familiar íntimo que marca un nuevo capítulo en su trayectoria dentro de la industria cinematográfica.

En entrevista con Variety, Winslet confesó que todavía procesa lo que significa haber dirigido su primer largometraje. “Incluso escucharlo en voz alta me provoca una especie de réplica emocional”, aseguró. Para la actriz, dar este paso no fue impulsivo, sino el resultado de una decisión tomada en el momento justo, una vez que sus hijos crecieron y pudo asumir el compromiso total que implica la dirección. “Dirigir es una entrega de al menos un año. Es enorme. Pero las estrellas se alinearon y pensé: en mi año 50, maldita sea, tengo que hacerlo”, dijo.

Goodbye June fue escrita por su hijo, Joe Anders, y se centra en una familia que se reúne mientras su matriarca enfrenta una enfermedad terminal. La historia tiene una carga profundamente personal para Winslet, quien perdió a su madre en 2017. El elenco incluye a figuras de peso como Helen Mirren, Toni Collette, Timothy Spall, Andrea Riseborough y la propia Winslet.

De actriz a directora

Desde su experiencia como actriz, Winslet tomó decisiones poco convencionales en el set para proteger la intimidad emocional de los intérpretes: eliminó los micrófonos de pértiga, utilizó micrófonos ocultos, dejó cámaras fijas y, en las escenas más delicadas, permitió que los actores actuaran completamente solos, sin operadores ni equipo técnico alrededor. “Quería desarmar el espacio y quitar todo aquello que sacara a los actores del momento”, explicó.

El filme encuentra un equilibrio entre el dolor y el humor, una dualidad que Winslet considera esencial. “La vida no deja de ser graciosa solo porque sea dolorosa. A veces la risa es la única forma de atravesarlo”, reflexionó, recordando experiencias personales vividas durante la enfermedad de su madre. @mundiario