Elena sabe, uno de los más recientes estrenos de Netflix, es una película única en su tipo. La historia sigue el caso de una mujer con parkinson cuya hija es encontrada muerta en un campanario, y ante la negativa de la policía ella decide investigar su posible asesinato.
Los puntos fuertes de Elena Sabe
Así, esta producción argentina nos presenta una problemática relativamente común a nivel global, donde la policía no parece interesada en seguir los casos de feminicidios, y a medida que se despierta la frustración tanto de la protagonista como del espectador, la película va mostrando distintos ángulos y testimonios que cambian la historia.
De pronto lo que parece ser un thriller de suspenso y denuncia social, se convierte en una historia que gira en torno a la salud mental, y que adapta la novela homónima escrita por Claudia Piñeiro, quien también es autora de Las viudas de los jueves, que curiosamente acaba de estrenar una adaptación en Netflix este año.
Y definitivamente Mercedes Morán hace una interpretación áspera, que encarna la personalidad dura de su personaje, y ni qué decir del trabajo físico de la actriz.
Una cinta sin mucho qué ofrecer
Hay que señalar que la película carece de ritmo, y a pesar de que sólo dura 1 hora y 40 minutos, fácilmente la historia podría haberse acortado en pro de la narrativa, porque adaptar este libro no es cosa fácil, y algunos de los flashbacks que Elena tiene del pasado por ratos se sienten inconexos de la historia, mientras que otros consiguen vincular a un par de personajes.
Lo que sí destacamos es el final del filme que llega al alma, pero en general Elena sabe no está a la altura de su novela, que de hecho tiene una narración sencilla pero a medida que avanzas se torna profunda, y aquí parece ser por ratos todo lo contrario. @mundiario
