Contra las cuerdas: la historia de lucha de las mujeres dentro y fuera del ring

Una serie que lleva dos semanas que se estrenó en Netflix basada en la película francesa Les reines du ring (2013) de Jean-Marc Rudnicki y WWE Studios​

 

La interpretación de cada personaje revela una realidad esteriotipada / Netflix
photo_camera La interpretación de cada personaje revela una realidad esteriotipada / Netflix

El pasado 25 de enero se estrenó en Netflix una serie que llamaba la atención por el atractivo espectáculo popular que forma parte de la cultura mexicana, la lucha libre. Y claro, contenidos con esta temática hay para aventar al cielo; sin embargo, muy pocos son los que verdaderamente valen la pena.

Afortunadamente, podemos decir que en esta ocasión la serie Contra las cuerdas es uno de esos contenidos que se ve, están hechos con cariño, que se nota que les importa lo que quieren contar, y lo hacen de una forma maravillosa en un conjunto entre dirección, producción y por supuesto un increíble elenco.

¿De qué trata esta serie?

Tras permanecer seis años en prisión por un crimen que no cometió, Ángela es liberada y decide convertirse en luchadora profesional para poder recuperar el cariño de su hija Rocío, quien es una aficionada a la lucha libre profesional.

Bajo el nombre de Novia Negra, Ángela comienza a entrenar este deporte junto a un grupo de mujeres con las que trabaja en una tienda de vestidos de novia, las cuales formarán el equipo de lucha Las Damas del Horror, de las cuales, la hija de Ángela se convierte en presidenta del club de fans de la facción, sin saber la identidad de su mamá. 

El grupo mantiene una rivalidad con la luchadora Dulce Caramelo y sus compañeras, pero la rivalidad se llevará fuera del ring, pues Dulce es la nueva novia de Lalo, la expareja de Ángela y padre de su hija, gerente de una arena de lucha libre; que además busca quedarse con la custodia de Rocío.

¿Por qué ver Contra las cuerdas?

Como ya lo había mencionado, no es sorpresa que en México se busque realizar contenidos que toquen como tema la lucha libre, pues es parte de la identidad del país, no por nada es patrimonio intangible, popular y cultural de la Ciudad de México, y esta serie sabe dar un buen uso de este deporte para llevar a cabo su historia.

Independientemente de que la lucha sucede en el ring, aquí vemos a través de la vida de 5 luchadoras cómo su valor no está solamente en una máscara, sino que, también está  en su día a día, luchando por cumplir sus objetivos, por afrontar sus problemas y por salir adelante sin importar las adversidades.

De esta forma, la serie logra enganchar al espectador en un contenido fácil de digerir, con una comedia simple pero justa, con actuaciones que quizá podrían ser mejores, pero que no se les quita mérito por su dedicación a la interpretación del pancracio

Sin duda, es una recomendación que compartimos con un sello de calidad particular, pues si bien, tampoco podría trascender como la mejor serie de la historia, sí es un contenido que se disfruta como espectador nacional mexicano, y que para los extranjeros, les puede aportar al entendimiento de la cultura y sociedad de un país apasionado por el deporte. @mundiario