Wolfs: George Clooney y Brad Pitt vuelven a rugir en una comedia negra cargada de química
La Mostra de Venecia fue el escenario elegido para presentar Wolfs, una de las apuestas más esperadas del año por parte de Hollywood. Y no es para menos: George Clooney y Brad Pitt, dos de las estrellas más icónicas del cine contemporáneo, vuelven a cruzarse en la gran pantalla bajo la dirección de Jon Watts, conocido por revitalizar la saga de Spider-Man con Tom Holland.
Pero esta vez, el neoyorquino cambia los superpoderes por los trajes oscuros, las miradas afiladas y un guion repleto de diálogos mordaces.
Wolfs cuenta la historia de dos solucionadores profesionales —es decir, hombres contratados para limpiar los rastros de crímenes ajenos— que, por error o destino, acaban trabajando en el mismo encargo. Uno es Clooney: metódico, elegante, con ese aire imperturbable que recuerda a su Danny Ocean. El otro es Pitt: desaliñado, impulsivo, más caótico que calculador. Juntos forman un dúo tan disfuncional como irresistible. Dos lobos solitarios obligados a colaborar durante una noche que se les va completamente de las manos.
La película juega precisamente con ese contraste. Los personajes están construidos como opuestos complementarios, y es ahí donde emerge la comedia. No es una buddy movie al uso, sino una sátira elegante que se divierte con los arquetipos del thriller y los pone patas arriba. Aquí no hay persecuciones interminables ni explosiones gratuitas. Wolfs prefiere reírse del absurdo, del choque de egos, de la torpeza humana. Y lo hace con estilo.
La historia, escrita también por Jon Watts, encuentra el equilibrio entre tensión y comedia. El espectador se ve atrapado en una noche interminable, donde los planes se tuercen una y otra vez, y donde cada nuevo personaje añade una capa de caos o de sorpresa. Austin Abrams —a quien muchos conocerán por Euphoria— interpreta a un joven atolondrado que desencadena buena parte del lío. Sus apariciones son una bocanada de aire fresco y una fuente constante de situaciones hilarantes.
El reparto se completa con nombres de peso: Amy Ryan y Poorna Jagannathan aportan solidez a los secundarios, mientras que la fotografía de Larkin Seiple envuelve todo con una estética elegante y sombría, en la que Nueva York se convierte en un personaje más, nocturno y lleno de secretos. La música de Theodore Shapiro redondea el conjunto con un tono juguetón, a medio camino entre el suspense clásico y el jazz despreocupado. La película estará disponible en Movistar Plus+ a partir del 18 de abril. @mundiario