Cuando el joven poeta y músico Leonard Cohen llegó a la isla griega de Hydra en 1960 con una guitarra y una máquina de escribir, jamás imaginó que su estancia cambiaría su vida y su obra para siempre. Allí conoció a Marianne Ihlen, una noruega de espíritu libre que se convertiría en su musa, su gran amor y su eterna inspiración.
El documental Marianne y Leonard: palabras de amor, dirigido por Nick Broomfield, profundiza en la compleja relación entre ambos, una historia de amor que, a pesar de la distancia y el paso del tiempo, nunca terminó del todo. A través de imágenes de archivo, entrevistas y recuerdos de amigos cercanos, la película reconstruye un romance que osciló entre la euforia creativa y el dolor de la separación.
Hydra, en los años 60, era un refugio para artistas, escritores y soñadores que huían del mundo convencional. Allí, Cohen encontró un hogar y una fuente inagotable de inspiración. Fue en ese escenario donde nació la conexión entre él y Marianne, una relación que trascendió lo puramente romántico y que quedó plasmada en algunas de las obras más emblemáticas del músico.
Canciones como "So Long, Marianne" y "Bird on the Wire" llevan su huella, al igual que la contraportada del álbum Songs from a Room o sus primeras colecciones de poesía. Marianne no solo fue su compañera en los primeros años de incertidumbre artística, sino también la figura a la que Cohen recurrió en momentos de soledad, incluso cuando la fama le llevó lejos de la isla griega.
Cuando Cohen comenzó a triunfar en la escena musical, el vínculo con Marianne se vio afectado. La fama, las giras y la vida en América lo alejaron de Hydra y de aquella calma que había compartido con ella. Marianne, por su parte, volvió a Noruega, donde rehizo su vida como madre y trabajó como secretaria.
A pesar de la distancia, su relación nunca se rompió del todo. Mantuvieron un intercambio epistolar durante décadas, y Marianne seguía asistiendo a los conciertos de Cohen cuando él visitaba Europa. Su historia de amor, aunque marcada por los silencios y los reencuentros, se prolongó hasta el final de sus vidas.
En 2016, Marianne Ihlen falleció tras una larga enfermedad. Antes de su muerte, recibió una última carta de Cohen, quien le escribió:
"Bien, Marianne, hemos llegado a ese momento en el que somos realmente viejos y nuestros cuerpos se están desmoronando, y creo que te seguiré muy pronto. Sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría."
El documental, que regresa a Movistar Plus+ el 11 de febrero, coincide con el estreno de la serie So Long, Marianne, lo que convierte este momento en una oportunidad perfecta para redescubrir la historia de una de las parejas más icónicas del siglo XX. @mundiario


