Desde el domingo 21 de enero, los fanáticos del terror han experimentado el retorno de la icónica saga SAW con su décima entrega, dirigida por James Wan en 2004, y esta vez, la franquicia regresa a sus raíces, adentrándose en el horror que la hizo famosa.
En esta nueva entrega, la trama toma un giro irónico al presentar a un John Kramer enfermo de cáncer que busca desesperadamente una manera de mantenerse con vida. Su búsqueda lo lleva a un tratamiento experimental en México, desencadenando una serie de eventos violentos cuando descubre que ha caído víctima de un fraude. La trama sorprende al convertir al malévolo John Kramer en un personaje con matices, dotándolo de una ironía inesperada.
El desgaste de una saga
A pesar de la promesa de un retorno a las raíces y un toque irónico, SAW X se enfrenta al desafío de revitalizar una saga que, aunque popular, muestra signos de desgaste. La película, aunque brutal y creativa, según algunas críticas, se esfuerza por ofrecer una frescura genuina a una narrativa que ha explorado numerosos caminos a lo largo de las entregas anteriores.
SAW X ha demostrado ser un éxito de taquilla, recaudando casi 30 millones de dólares en su primer fin de semana en todo el mundo. A pesar de las críticas mixtas de entregas anteriores, esta nueva película ha sido bien recibida por la crítica, recuperando la esencia que hizo grande a la saga según algunos medios.
Lo bueno, lo malo y lo meh
Si biene, SAW llegaba como una cinta que promtía reivindicar a la franquicia después de nueve intentos, no logra sentirse como un producto fresco. La brutalidad y lo Gore está presente en el filme , pero no va más allá de eso y se siente como un elemento sorprendente, más no necesario.
Además del clásico cliché de retratar a México en un color sepia y como una urbe llena de misticismo de la cultura prehispánica se siente fuera de lugar, con poca veracidad y mal documentada.
Lo bueno de la cinta es poco a rescatar, tal vez el peso recae en el malévolo Jigsaw, interpretado por Tobin Bell, regresa para desafiar las expectativas del público. La película, que se sitúa entre SAW y SAW 2 presenta una etapa del personaje poco conocida.
¡Lo meh! lo tiene el mismo Jigsaw, sin mucho spoiler y sin afán de arruinar el final para aquellos que no la han visto, se siente irónico y con poca lógica. El villano se convierte en un mártir, casi casi bueno y agradecido de ver una día más.
Honestamente, no es de de las mejores cintas de la franquicia, es entretenida, pero no causa terror y ese es su mayor problema, se vendió como una de las mejores cintas del 2023, pero no lo fue. Si aún no la has visto, es tu oportunidad ya que llega a la plataforma, pero es bajo tu propio riesgo.
Con la confirmación de SAW 11 para este año, la saga demuestra su resistencia, manteniéndose en la vanguardia del cine de terror y dejando a los espectadores ansiosos por descubrir qué horrores les depara el futuro. @mundiario


