Respirando bajo el agua: una historia de resistencia y sororidad en el corazón de un refugio

Póster de Respirando bajo el agua. / Movistar Plus+
Respirando bajo el agua llega al streaming como un drama social cargado de sensibilidad y realismo. La ópera prima del cineasta luxemburgués Éric Lamhène llega a esta plataforma.

Emma, con el cuerpo magullado y marcada por los traumas psicológicos, es trasladada desde el hospital a un refugio para mujeres víctimas de violencia machista. Allí, lejos del entorno que le causó daño, se ve obligada a enfrentarse no solo a las secuelas físicas y emocionales, sino también a las difíciles decisiones que implica su embarazo. Su convivencia con otras mujeres en situaciones similares da pie a una red de apoyo inesperada que se convertirá en el motor de su transformación.

Ambientada en un espacio casi invisible para el resto del mundo, la película muestra con crudeza, pero también con esperanza, las vidas cruzadas de mujeres de diferentes orígenes que, pese a sus diferencias, encuentran en la sororidad una herramienta poderosa de sanación. Los vínculos que surgen entre ellas son frágiles al principio, pero se van fortaleciendo conforme comparten experiencias, miedos y pequeñas victorias cotidianas.

Lamhène, también guionista de la obra, construye una narración contenida y emotiva, alejada del sensacionalismo, y centrada en los silencios, los gestos y las miradas. La interpretación de Carla Juri dota al personaje de Emma de una profundidad emocional que transmite tanto vulnerabilidad como una determinación que va creciendo a lo largo del metraje.

Además de su calidad cinematográfica, la cinta tiene un fuerte componente social. El propio director ha anunciado que parte de los beneficios se donarán a una comisión dedicada a la investigación de malos tratos a mujeres, subrayando así el compromiso ético del proyecto. No se trata solo de contar una historia, sino de contribuir a visibilizar una problemática persistente.

Respirando bajo el agua se presenta así como una obra valiente, delicada y necesaria, que no solo denuncia, sino que también abre la puerta a la reflexión sobre la importancia del acompañamiento, la empatía y la posibilidad de renacer tras la violencia. La película llega a Movistar Plus+ el 31 de agosto. @mundiario