Con Paradise is Burning, Mika Gustafson nos invita a sumergirnos en la vida de Laura, Mira y Steffi, tres hermanas de 16, 12 y 7 años que afrontan el verano más complicado de sus vidas. Abandonadas por su madre en una casa a las afueras de Estocolmo, las niñas intentan sobrevivir a su manera, guiadas únicamente por su imaginación y su deseo de escapar de una realidad que no les corresponde.
La película, que mezcla la crudeza de la situación con una luz casi mágica propia de la estación veraniega, es una oda a la adolescencia, a ese periodo de transición lleno de incertidumbres, pero también de pequeñas victorias. Gustafson logra capturar ese contraste con una sensibilidad admirable, haciendo que el espectador sienta tanto la tristeza latente como la energía desbordante de las niñas.
¿De qué va la cinta?
Laura, la mayor de las tres, se convierte en la líder natural del grupo. Su lucha por mantener a sus hermanas unidas y protegidas es conmovedora. A pesar de su juventud, la adolescente asume el rol de madre sustituta con valentía, buscando siempre una forma de evitar que los servicios sociales intervengan y separen a la familia. Es ella quien planifica la reunión con los trabajadores sociales, intentando crear una imagen de normalidad que sabe que no es real.
Mira, la hermana de 12 años, aporta un contrapunto más rebelde. Es la que más se resiste a la situación, intentando, a su manera, escapar de esa realidad que le resulta asfixiante. Steffi, la más pequeña, es la inocencia personificada. A pesar de todo lo que ocurre a su alrededor, mantiene una mirada ingenua sobre el mundo, buscando siempre una excusa para jugar y reír.
La elección de tres actrices debutantes para los papeles principales es uno de los grandes aciertos de la película. Bianca Delbravo, en el papel de Laura, destaca especialmente. Mika Gustafson, en su primer largometraje de ficción, demuestra un dominio de la narrativa visual. Inspirada en la Nouvelle Vague, la directora utiliza planos que rompen las convenciones tradicionales, permitiendo que las protagonistas miren directamente a cámara en momentos clave.
Paradise is Burning ha sido ampliamente reconocida en el circuito internacional de festivales de cine. Su estreno en la sección Orizzonti del Festival de Venecia no pasó desapercibido, donde Gustafson se llevó el premio a la mejor dirección. El jurado destacó su capacidad para contar una historia profundamente humana con una frescura y vitalidad que rara vez se ve en el cine contemporáneo. La cinta llega el 21 de octubre a MovistarPlus+ @mundiario


