Ambientada en la década de 1940 en Port Talbot, la cinta sitúa al espectador en un entorno industrial y humilde, donde Richard Jenkins (Harry Lawtey) crece en el seno de una familia numerosa marcada por la precariedad y la tragedia. Su madre fallece cuando él tiene apenas dos años, y su padre, Dic Jenkins (Steffan Rhodri), lucha contra el alcoholismo y la pobreza. Obligado a dejar la escuela para trabajar, el joven parece destinado a una vida sin oportunidades, hasta que un encuentro fortuito cambia su destino para siempre.
Ese punto de inflexión llega con la aparición de Philip Burton (Toby Jones), un maestro de carácter solitario que percibe en el joven una inteligencia poco común y un talento natural para la interpretación. Philip decide convertirse en su mentor y protector, ofreciéndole no solo educación, sino también un hogar estable. Este gesto marcará el inicio de una relación transformadora que acabará redefiniendo la identidad del futuro actor.
El vínculo entre ambos evoluciona con el tiempo. Philip, antiguo dramaturgo frustrado que ahora trabaja para la BBC galesa, ve en su alumno la posibilidad de materializar aquello que él no pudo alcanzar. Le enseña a leer a Shakespeare, a dominar la dicción, a proyectar la voz y a desprenderse del acento local. Las escenas en las que el joven Richard practica en una colina bajo la guía de su maestro son reflejo fiel de episodios reales: largas sesiones destinadas a pulir la técnica y la presencia escénica del aprendiz.
La película también aborda los aspectos más íntimos y ambiguos de esta relación, marcada por la dependencia emocional y la admiración mutua. Philip llega incluso a adoptar legalmente al joven para garantizar su ingreso en Oxford, tras pagar 50 libras al padre biológico a cambio de su consentimiento. A partir de entonces, Richard Jenkins pasa a llamarse Richard Burton, un nombre que más tarde se convertiría en sinónimo de magnetismo y talento interpretativo.
Lesley Manville completa el reparto principal interpretando a Ma Smith, la casera de Philip, que ofrece al joven Richard un entorno cálido y estable en medio de la dureza de su infancia. La dirección de Marc Evans apuesta por un tono sobrio y emocional, centrado en las relaciones humanas y en el proceso de aprendizaje, más que en los destellos de fama que llegarían después.
El filme tuvo su estreno en el Reino Unido el 4 de abril, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Richard Burton. Su llegada a Movistar Plus+ está prevista para el 20 de octubre, dentro del ciclo dedicado a grandes figuras del cine británico. @mundiario


