Desde el viernes 12 de enero, Jennifer Lawrence se embarca en una desenfrenada comedia bajo la dirección y co escritura de Gene Stupnitsky, reconocido por su atrevimiento en proyectos como Good Boys y Bad Teacher.
Lawrence interpreta a Maddie, una treintañera con deudas, a punto de perder su hogar y sin auto. Su decisión de responder a un peculiar anuncio la lleva a un enredo hilarante que mezcla seducción, romance y temas contemporáneos como la gentrificación.
La trama sigue a Maddie, una millennial sin pelos en la lengua, enfrentando problemas económicos. Su solución es un peculiar anuncio que desencadena una comedia romántica inesperada, donde los malentendidos y las bromas provocativas llevan la historia a terrenos inexplorados. La dirección del experto Gene Stupnitsky y el guion de John Philips prometen una experiencia políticamente incorrecta y llena de humor mordaz.
La película no escapa a la polémica, destacándose una escena en la que Jennifer Lawrence, en el papel de Maddie, se baña desnuda y se enfrenta a un grupo de adolescentes borrachos que intentan robarle la ropa.
Esta escena ha generado diversas reacciones en las redes sociales, desde elogios a la valentía de Lawrence hasta comentarios divertidos sobre la inesperada trama.
Sin malos rollos se presenta como una propuesta arriesgada que lleva a Jennifer Lawrence a nuevos horizontes cómicos, desafiando expectativas y generando conversación en torno a la película.
Sinopsis
Maddie, una treintañera desastre a la que se le acumulan las deudas, está a punto de perder su casa familiar por impago de impuestos y se ha quedado sin coche, su medio de ganar un sobresueldo como conductora de Uber. Decidida a solucionar sus problemas económicos sea como sea, Maddie decide contestar un anuncio en el que un adinerado matrimonio ofrece un coche a cambio de una chica que 'salga' con Percy, su hijo de 19 años. @mundiario


