Desde el miércoles 24, Movistar Plus+ se prepara para recibir una película que trasciende la pantalla para adentrarse en la realidad social del Norte de África. Harka, una parábola moderna de resistencia y resiliencia, nos sumerge en la historia de Ali, un joven tunecino cuya lucha contra las adversidades nos recuerda la chispa que encendió la Primavera Árabe en 2010.
La película, inspirada en la vida de Mohamed Bouazizi, es un grito de denuncia contra la corrupción y un canto a la valentía de quienes desafían un destino injusto.
Ali, interpretado por Adam Bessa, ganador del premio a la mejor interpretación en Cannes, es un joven tunecino que sueña con huir a Europa mientras malvive vendiendo gasolina ilegal. La muerte de su padre lo lleva de vuelta a casa, donde asume la responsabilidad de sus hermanos menores. Sin embargo, las deudas, la desesperación y la pérdida de horizontes nublan su futuro, desencadenando una travesía emocional a través del desierto de la vida.
Harka comienza su narrativa con una voz infantil, contando una parábola sobre la sed que lleva a todo un pueblo a bañarse en un lago envenenado. La cámara rastrea meticulosamente el horizonte desértico, capturando la esencia de la realidad social del Norte de África. A medida que Ali llena bidones de gasolina en la penumbra, la película busca sumergirse en las entrañas de la dura realidad que enfrenta.
La historia da un giro cuando Ali se ve obligado a asumir el papel de padre tras la muerte de su padre y la partida de su hermano. La mirada de Alyssa, su hermana menor, arroja luz sobre la imagen trillada del gánster, mostrando afecto verdadero en medio de la oscuridad.
La película de Lotfy Nathan, director de 12 O’Clock Boys, se sumerge en la crónica de la caída al abismo existencial de un joven de clase humilde. A doce años de la Primavera Árabe, Harka recuerda el gesto radical de Mohamed Bouazizi, quien se quemó a lo bonzo en protesta por la corrupción y la injusticia social. @mundiario


