La fraternidad: la película que se sumerge en las sombras del poder y la lealtad en los campus universitarios

Póster de La fraternidad. / Movistar Plus+

Una película que explora los rituales extremos, la cultura tóxica y la violencia entre iguales en las fraternidades estadounidenses, con un reparto joven y potente encabezado por Alex Wolff.

A partir del lunes 28 de julio, Movistar Plus+ estrena La fraternidad, un inquietante thriller dramático ambientado en el entorno de las fraternidades universitarias de Estados Unidos.

Dirigida con pulso firme y mirada crítica, la película retrata el lado más oscuro de estos círculos de élite estudiantil, en los que el compañerismo y la tradición se mezclan con prácticas abusivas, violencia soterrada y dinámicas de poder profundamente arraigadas.

El protagonista, Tom “Sunshine” Backster (interpretado por Alex Wolff, conocido por su papel en Hereditary), es un joven que, seducido por el prestigio y los beneficios sociales de pertenecer a Kappa Nu Alpha, una fraternidad ficticia, se ve pronto atrapado en un entramado de lealtades y presiones que pondrán a prueba sus convicciones. Lo que comienza como una experiencia prometedora dentro del campus se convierte en una pesadilla, marcada por rituales de iniciación humillantes, tensiones internas y una violencia cada vez más difícil de justificar.

La relación de Tom con Mitch Mitchell (Bo Mitchell), su mejor amigo y compañero de habitación, se fractura cuando este lleva las novatadas al límite, centrándose especialmente en el personaje de Gettys O’Brien (Austin Abrams), un nuevo aspirante. A medida que los límites del abuso se difuminan, la narrativa muestra cómo el silencio cómplice y la necesidad de pertenencia pueden ser más poderosos que la razón o la empatía.

Paralelamente, la aparición de Annabelle Bascom (Halle Bailey), una joven que mantiene una relación con Tom, ofrece una mirada externa y crítica que le permite al protagonista empezar a cuestionar las dinámicas que lo rodean. A través de ella, la película visibiliza no solo la cultura tóxica masculina, sino también el clasismo, el racismo y la misoginia que impregnan estos espacios supuestamente honorables.

Lejos de limitarse a un mero drama universitario, el filme plantea una reflexión incómoda sobre el poder, la violencia entre iguales y los mecanismos de exclusión que se perpetúan desde las aulas hasta las instituciones. En un año electoral en Estados Unidos, esta historia de universitarios se transforma en un espejo del presente y en una advertencia sobre el futuro. @mundiario