La bestia: el miedo al amor en un futuro distópico

La bestias es un viaje emocional que explora la complejidad de los sentimientos humanos en un mundo dominado por la inteligencia artificial.
La Bestia, teaser. / Movistar Plus+
photo_camera La Bestia, teaser. / Movistar Plus+

El 28 de octubre llega a Movistar Plus+ La Bestia, una producción que promete remover las fibras más íntimas del espectador. Este drama distópico, dirigido por el cineasta francés Bertrand Bonello, se ambienta en tres periodos temporales diferentes: 1910, 2014 y 2044. La película nos sumerge en un futuro donde la inteligencia artificial ha tomado el control, transformando las emociones humanas en un obstáculo para la eficiencia.

Protagonizada por Léa Seydoux, ganadora del premio a la mejor actriz en el Festival de Valladolid de 2023, y George MacKay, La Bestia presenta una trama que, aunque gira en torno a un romance, se adentra en terrenos mucho más complejos, como el miedo, el destino y la búsqueda de la identidad.

La película, basada en el relato La bestia en la jungla de Henry James, utiliza el concepto del amor como hilo conductor para explorar el impacto de las emociones en una sociedad deshumanizada.

En el año 2044, Gabrielle Monnier, interpretada por Seydoux, vive en un mundo donde las emociones son vistas como una amenaza para la productividad y el orden. La inteligencia artificial domina cada aspecto de la vida cotidiana, y aquellos que desean optar a empleos de mayor relevancia deben someterse a un proceso de "purificación" emocional. Gabrielle, atrapada en un trabajo mecánico y sin sentido, decide someterse a este tratamiento, el cual la llevará a confrontar los traumas de sus vidas pasadas para librarse de sus emociones.

Bonello, director y guionista de la cinta, ha explicado en varias entrevistas que su principal motivación para contar esta historia era explorar "el sentimiento más desgarrador de todos: el miedo al amor". En La bestia, este miedo se manifiesta a través de las distintas vidas de Gabrielle, en las que cada vez se enfrenta a la misma disyuntiva: entregarse por completo a sus sentimientos o protegerse de la catástrofe emocional que siempre parece acecharla. @mundiario