James Gunn resucita el mito: Superman vuela alto y emociona a la crítica

Más allá de los inevitables matices, se impone una lectura clara: la nueva versión del Hombre de Acero no solo honra el legado de Richard Donner, sino que plantea un camino sólido para el renacimiento del universo DC en la gran pantalla.
Superman. / DC.
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A veces, el cine de superhéroes necesita algo más que efectos visuales y acción trepidante. Necesita alma. Eso es precisamente lo que parece haber conseguido James Gunn con su esperada Superman: devolver a Clark Kent su dimensión más humana sin renunciar a la épica del mito. Con un equilibrio inusual entre reverencia y renovación, la película ha sido recibida por la crítica como la mejor interpretación del personaje desde la legendaria cinta de Richard Donner en 1978. Palabras mayores.

Aunque el estreno aún no se ha producido, el embargo crítico ha caído y las reacciones son contundentes. Lo que comenzó con una filtración negativa —el desliz del Daily Beast— ha terminado transformándose en una oleada de alabanzas que dejan claro que Warner Bros. tiene motivos para respirar aliviada. Más allá de las reservas de algunos medios, la acogida ha sido tan cálida que incluso las críticas más tibias han quedado diluidas en un consenso generalizado: Superman ha regresado, y lo ha hecho con fuerza, emoción y propósito.

Uno de los grandes aciertos, según la mayoría de los analistas, es el tono. Bryan Sudfield, de The Rolling Tape, habla de un filme "atrevido pero fiel", que se eleva gracias al "corazón, humor y estilo" que imprime Gunn a su visión del héroe. Esta es una lectura clave: no se trata solo de recuperar a Superman, sino de restaurar su función como símbolo. En un tiempo donde el cinismo parece haber colonizado incluso a los superhéroes, Gunn ofrece una mirada luminosa, casi ingenua, pero profundamente necesaria. Brandon Davis, otro de los críticos entusiastas, lo resume bien al destacar que el nuevo Clark Kent es un modelo de "sinceridad, heroísmo y pureza". En otras palabras, un Superman que no pide disculpas por ser bueno.

También David Corenswet, encargado de enfundarse el mítico traje azul, ha salido especialmente reforzado. Su interpretación ha sido calificada de "brillante", "dulce" y "vibrante", y muchos le consideran ya el heredero espiritual —aunque más actual— de Christopher Reeve. La química con Rachel Brosnahan, que encarna a una Lois Lane combativa e inteligente, también ha sido destacada como una de las fortalezas del filme. Y en el apartado de villanos, el Lex Luthor de Nicholas Hoult ha sorprendido por su versatilidad, aunque no ha sido del gusto de todos: algunos le ven más odioso que temible, más caprichoso que maquiavélico.

Superman. / DC.
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La gran sorpresa, sin embargo, ha sido un personaje secundario que ha robado titulares: Krypto, el superperro, cuya presencia ha resultado tan entrañable como poderosa. Tanto es así que más de un crítico ha sugerido, en tono medio serio, que merecería su propia película. Un detalle menor, quizá, pero que confirma que Gunn ha sabido insuflar vida y carisma incluso a los rincones menos esperados de su universo.

Eso no significa que la cinta esté exenta de defectos. Nicola Austin (Empire) lamenta que, a pesar de sus buenas intenciones, la trama se pierda a veces en excesos narrativos. Peter Howell (Toronto Star) es más duro y cuestiona la capacidad de Gunn para contar una historia sólida más allá del espectáculo visual. Pero incluso estos reparos parecen marginales frente al consenso general: Superman funciona, emociona y —más importante aún— sienta las bases para el relanzamiento del atribulado universo cinematográfico de DC.

Superman. / DC.
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Porque esta película no se limita a ser una nueva entrega sobre el Hombre de Acero. Es, en muchos sentidos, un manifiesto. James Gunn, con su estilo peculiar y su amor declarado por los cómics, ha apostado por volver a las raíces sin caer en la nostalgia vacía. Ha apostado por un héroe que cree en la humanidad, en la bondad, en el sacrificio. Y ha demostrado que, incluso en tiempos inciertos, aún hay espacio en el cine para historias que no temen ser esperanzadoras.

Superman no solo parece marcar un antes y un después en la filmografía del personaje, sino que también reabre la puerta a una era en la que los superhéroes no solo luchan contra villanos, sino contra el escepticismo y el desgaste cultural. Si esta es la carta de presentación del nuevo universo DC, entonces Gunn ha comenzado su andadura con una promesa clara: hacer que volvamos a creer que un hombre puede volar. @mundiario