La novelista canadiense Rachel Reid jamás imaginó que terminaría sentada en un sillón, con audífonos puestos, escuchando durante cuatro horas cómo dos actores fingían tener sexo sin poder ver absolutamente nada. Sin embargo, esa fue su experiencia durante el rodaje de la primera escena íntima entre Connor Storrie y Hudson Williams en Heated Rivalry, la exitosa adaptación televisiva de su saga romántica queer Game Changers, creada por Jacob Tierney.
“Era su primer encuentro sexual y también la escena más larga de toda la serie”, recuerda Reid. “El set estaba cerrado, yo había leído el guion, pero solo podía escuchar. No los conocía todavía, así que fue… extraño”. Entre risas, añade que uno de los pocos momentos que sí recuerda con claridad fue cuando Williams preguntó si debía quedarse con los calcetines puestos. “Asentí, aunque nadie podía verme. Me alegra que lo hiciera”.
El éxito fue inmediato: en cuestión de semanas, la producción fue renovada para una segunda temporada, Storrie y Williams se volvieron nombres reconocibles y varios de los libros de Reid entraron en la lista de best sellers del New York Times. “Todavía estoy en shock”, admite la autora desde su casa en Nueva Escocia. “No sé si puedo hablar coherentemente de todo esto, pero lo intento”.
Detrás de Heated Rilvary
Reid destaca la confianza que depositó desde el inicio en Tierney. “Desde nuestra primera conversación supe que entendía perfectamente a los personajes y la historia. Tenía muy claro que el sexo debía ser una parte importante y explícita de la serie; no iba a hacerla de otra manera”, explica. Aunque no tuvo control creativo directo, sí leyó los guiones y agradece haber sido constantemente mencionada junto a sus libros durante la promoción. “Eso no siempre pasa con los autores”.
Sobre el casting, Reid confiesa que Connor Storrie fue la primera y única opción para Ilya. Aunque no es ruso, su trabajo la convenció por completo. Con Hudson Williams tardó un poco más, pero tras la prueba de química quedó claro que era el Shane ideal. “Al principio, viendo solo fotos, no estaba convencida. Pero en el set supe que eran perfectos”.
De cara a la segunda temporada, la autora espera una historia centrada nuevamente en Ilya y Shane, con mayor presencia de los personajes secundarios Scott y Kip, cuya popularidad sorprendió incluso al equipo creativo. Reid sueña con una temporada más extensa: “Me encantarían 12 episodios, aunque ocho o diez también estarían bien”. @mundiario
