La tercera y última temporada de Star Wars: Bad Batch llegó finalmente con los tres primeros capítulos de la serie. Después de su emotivo y trágico final, veremos de nuevo al escuadrón 99 concluir su historia y descubrir cómo fue que el imperio galáctico sustituyó clones por Stormtroopers.
Desde que Disney Plus+ presentó su tráiler, la serie emocionó a todos los fanáticos de Star Wars, pues veríamos el regreso de personajes icónicos de The Clone Wars como el Capitán Rex y tuvimos una breve aparición de Asajj Ventress. Con 15 capítulos para cerrar su historia, llegan a la plataforma los primeros tres capítulos que marcarán el final.
Entrando de lleno a la serie tiene un inicio que se siente flojo y soso, pero sirve para contextualizar a los personajes y recapitular donde los habíamos dejado al final de la segunda temporada.
Con Omega y Crosshair capturados, la trama se centra en su lucha por la supervivencia en la misteriosa instalación de investigación sobre clonación del Imperio en el Monte Tantiss. Para este punto la serie abandona su enfoque episódico anterior y busca una narrativa más serializada, lo que permite un desarrollo más profundo de los personajes donde se ven sus motivaciones, su empatía y sus debilidades.
¿Un mal inicio?
Parecería alarmante ver este inicio tan poco convincente; sin embargo, es algo que hemos visto en las dos temporadas previas. No se sienten como capítulos de relleno, pero tampoco son los mejores de la serie. Sabemos que Bad Batch tiene una evolución emocionante y sus finales de temporada siempre resultan épicos.
Además, la participación de Dave Filoni y su intento por unir las precuelas con las secuelas y las nuevas películas añaden un elemento de continuidad y cohesión al universo de Star Wars.
La clonación se presenta como el eje central de esta temporada, prometiendo explorar sus ramificaciones en profundidad y su conexión con el emperador Palpatine que vimos en el Ascenso de Skywalker.
A lo largo de los primeros episodios de esta última temporada, Bad Batch demuestra un uso más efectivo del tiempo, combinando hábilmente la acción emocionante con momentos de desarrollo de personajes significativos y nos alejamos de aquel primer capítulo de casi una hora de la primera temporada.
La serie se sumerge en temas más maduros y sombríos, sin perder el espíritu de aventura que caracteriza a la franquicia de Star Wars. Con referencias al pasado y al futuro de la saga, así como la introducción de nuevos personajes y mundos por explorar, Star Wars: Bad Batch se consolida como una parte integral del universo de Star Wars.

Si nos eres fan de Star Wars y piensas que esta serie es una pérdida de tiempo, te daría la razón al ver los primero capítulos de la primera temporada; sin embargo, sería un error hacer esa afirmación porque presiento que el Lote Malote está a punto de llevar la series animadas de Star Wars a un nuevo lugar con su enfoque más maduro y su promesa de acción y aventuras épicas. @mundiario


