Que pedazos de capítulos nos entregó Daredevil Born Again, y transmitió un miedo e incomodidad tremendos con la persecución política.
Los episodios 2 y 3 empiezan con Fisk alabando a Matt Murdock haciendo que la gente le ponga atención y que digan en dónde está para que el fantástico alcalde de Nueva York pueda premiarlo por salvar su vida.
Tenemos de regreso a Ángela, que para colmo pierde ahora a su tía gracias a las brutas fuerzas de Fisk, y se la llevan detenida solo por decirle a un policía que se estaba extralimitando con un menor.
Y no es el único caso, la migra de vigilantes ataca el lugar en el que Karen y Matt se ocultaban, aunque ambos se las arreglan para noquear a unos cuantos antes de escapar, aunque el tono político de la serie cada vez es más oscuro, orillando a Karen a atrapar a uno de los polizontes que termina dándoles una tarjeta de acceso.
Rescate de los vigilantes
Tenemos de nuevo una aparición del padrastro de Kate Bishop, que le revela a su abogada que Fisk construyó todo ese caso para poderle quitar su dinero e invertirlo en el puerto, justo lo que Daredevil boicoteó en el primer capítulo. Y al final es declarado culpable con un juicio perfectamente construido para llegar a ese momento. Aunque el gusto les dura poco, porque Matt se infiltra a donde los tienen retenidos a todos y los libera junto al Espadachín y habemus nueva White Tiger en el MCU.
Así la resistencia logra su segundo golpe, rescatando a todos los rehenes, aunque Fisk da otro de vuelta haciendo volar el barco, y seguro el discurso será que los vigilantes lo hicieron. @mundiario
