Disney enfrenta un estreno más complicado de lo habitual con la nueva versión en acción real de Blancanieves. A pesar de ser una de sus películas más esperadas, la compañía ha decidido reducir significativamente la cobertura mediática de su evento de presentación en Hollywood el 15 de marzo. La decisión, que contrasta con la habitual estrategia promocional del estudio, llega en un momento en el que la película ha generado un intenso debate en redes sociales y entre los seguidores de la franquicia.
El evento de presentación en el histórico El Capitan Theatre de Los Ángeles contará con la presencia de las protagonistas, Rachel Zegler y Gal Gadot, pero Disney ha optado por minimizar la presencia de medios, limitando la alfombra roja a fotógrafos y evitando las habituales entrevistas con el elenco y el equipo de producción. Aunque el estudio no ha explicado oficialmente las razones de esta decisión, todo apunta a que busca evitar que las controversias que han rodeado el proyecto opaquen su lanzamiento.
Desde su anuncio, la película dirigida por Marc Webb ha estado en el centro de la polémica. La elección de Zegler como Blancanieves generó críticas por parte de quienes cuestionaban que una actriz de ascendencia latina interpretara al icónico personaje. Lejos de apaciguar la situación, sus declaraciones posteriores, en las que calificaba la versión animada de 1937 como "anticuada" y rechazaba la idea de una princesa que sueña con el amor verdadero, avivaron la controversia.
A esto se sumaron las declaraciones del actor Peter Dinklage, quien criticó la representación de los siete enanitos en la historia, acusando a Disney de perpetuar estereotipos. La compañía respondió asegurando que había consultado con miembros de la comunidad del enanismo para ofrecer una reinterpretación más inclusiva de estos personajes.
Un cóctel explosivo
Más allá de los cambios narrativos y el debate sobre la fidelidad a la historia original, la película se ha visto envuelta en tensiones políticas. Zegler ha sido una activa defensora de la causa palestina, mientras que Gadot, de origen israelí, ha expresado en varias ocasiones su firme apoyo a Israel. Sus posturas han provocado reacciones divididas en redes sociales y han convertido la película en un inesperado foco de debate geopolítico.
Además, Zegler también ha protagonizado otras controversias en redes, como su comentario tras la victoria de Donald Trump en las primarias republicanas, en el que deseaba que él y sus seguidores "nunca conozcan la paz". Aunque la actriz se disculpó posteriormente, el incidente sumó un nuevo capítulo a la serie de polémicas que han acompañado a la producción.
¿Una estrategia de control de daños?
Disney, que ha visto cómo otras adaptaciones en acción real generaban reacciones mixtas en el público, parece haber optado por una estrategia más prudente para evitar que la controversia eclipse el estreno de Blancanieves. La reducción de la presencia mediática en la alfombra roja sugiere que el estudio busca controlar el discurso en torno a la película y centrarse en su lanzamiento sin distracciones externas.
A pesar de todo, la promoción sigue en marcha, y tanto Zegler como el director, Marc Webb, visitarán España antes del estreno en cines el 21 de marzo. Será entonces cuando el público podrá decidir si esta nueva visión del clásico de Disney logra ganarse el favor de los espectadores o si, por el contrario, las polémicas terminan pesando más que la película en sí. @mundiario




