Al fin se estrenaron los primeros dos capítulos de Daredevil: Born Again, que desde el minuto 5 te dejan en claro que la historia no viene a perder el tiempo, y Bullseye asesina a Foggy de buenas a primeras, diciéndonos que aquí no habrá historia feliz para los protagonistas.
Fue espectacular ver a Murdock perder el control, y el enfrentamiento con Bullseye es bastante bueno; aunque luego de ello, quitar relativamente a Karen de la historia fue la manera de ajustar la trama a lo que ya se tenía pensado antes de la reestructuración de Disney; algo que se ve mucho más reflejado en el capítulo 2.
Un arranque formidable
Por ahí en Twitter se dice que el segundo episodio tiene más cercanía al tono de Netflix, y hasta cierto punto es verdad, pero me parece que este capítulo en sí denota los planes originales que Disney tenía para la serie, adentrándose más en la subtrama de los abogados y demás, exponiendo más esta faceta de Fisk como Alcalde, reiterando la mente maestra a vencer en el tablero.
Los diálogos están bien trabajados, y a su vez las actuaciones están en su punto. Es como si el tiempo se hubiera congelado y cada uno retuvo a sus personajes el tiempo suficiente para no perder la escencia de los mismos.
Definitivamente el capítulo 2 cierra de manera brutal, explotando al máximo el potencial del personaje, que ABC forjó de gran manera a lo largo de años. Las referencias a Punisher, White Tiger y Spider-Man funcionan, y claro que nos dejan con más expectativas de lo que pasará la próxima semana. @mundiario
