Tu amigo y vecino Spider-Man está cayando bocas, y estrenó tres episodios que subieron el nivel de una manera bastante llamativa y con múltiples referencias a los cómics y al MCU.
De inicio vemos que Norman Osborn planea reclutar a Peter ya que está agredecido con él por haber salvado a Harry, además de que le considera una mente demasiado brillante. Sin embargo, Peter rechaza la oferta, y le dice que es peligroso que conozca su verdadera identidad detrás de la máscara.
Spider-Man en plenitud
Todo cambia cuando Peter cae en cuenta de que May está haciendo lo posible por conseguir liquidez para pagar las deudas, así que él y Osborn se vuelven aliados para dar mayor ipulso al Hombre Araña, donde sin querer Peter se enfrenta a dos ladrones que emulan los poderes de Quicksilver y Psylocke a través de una extraña tecnología.
Después se hace mención de los acuerdos de Sokovia, así que Osborn trata de cambiar la identidad de Spider-Man con diferentes trajes, siendo uno de ellos referencia a La Avispa; para finalmente escoger uno de color blanco y negro.
De pronto llega una rotunda sorpresa, porque resulta que los artefactos que hemos visto hasta ahora son fabricados por el mismísimo Dr. Octopus, aunque no tiene aún los brazos roboticos, pero al decir que esta consiguiendo dinero para financiar su proyecto, dan a entender que tarde o temprano lo veremos en acción.
Cameos especiales
Luego de eso tenemos un cameo de Luna Snow, y una referencia a la moicana de Capitana Marvel. Peter sale triunfal de la batalla, y se va al cine con Harry y Nico, quien aparentemente se está enamorando de él.
Al final, el amigo de Peter es reclutado por la pandilla local a cambio de su hermano menor, y es apodado como Lápida, lo que demuestra que el universo de villanos de este Spider-Man es igual de cautivante que en los cómics.
La animación sigue siendo el pero de la serie, pero qué gran tono y dinamismo tiene hasta ahora, con un Peter jovial y divertido que explota todo el potencial del personaje, mientras que los personajes secundarios están bastante bien escritos. @mundiario
