No es sorpresa que algunas producciones americanas apunten a contar aquellas historias de éxito que nos hace adentrarnos a las marcas más grandes y cotidianas, de todo tipo; alimenticia, tecnológicas, de redes sociales y por supuesto, del deporte y/o la ropa deportiva.
Por lo que, de esta manera Ben Affleck presenta la historia que narra la increíble y revolucionaria asociación entre Michael Jordan y la incipiente sección de baloncesto de Nike que revolucionó el mundo del deporte y la cultura contemporánea con la marca Air Jordan.
Air: La historia detrás del logo se presenta como una dramedia, es decir, mezcla ciertos temas basados en hechos reales con dosis de humor para aligerar lo denso de la historia; y, a pesar de que lo hace de una manera excelente la película podría no ser para todo el público, pues tiene algunos defectos que no mantienen la producción en un top de estrenos en la semana.
Para aquellos que están pensando en ver la película para ver a Michael Jordan es importante mencionarles que esta película no se enfoca en el deportista, sino que, lleva la visión dentro de la empresa y las personas que conforman una sección casi incoercible para Nike; el básquetbol.
De esta manera seguimos a Matt Damon como el protagonista que busca salvar su trabajo y el de sus compañeros apostando al premio gordo, uno por el que marcas como Adidas y Converse matarían por haber tenido. Si bien, la película tiene un ritmo cómodo, es cierto que la historia bien se podría resumir en otro formato, pues nos encontramos frente a una negociación multimillonaria.A pesar de que la película cuenta con increíbles actuaciones, una puesta en escena simple pero bien trabajada, un soundtrack que pega en la nostalgia, y un ganador del Oscar en la dirección y parte de la actuación; al final, la cinta parece tener deficiencias en los arcos argumentativos y de personaje.
Si bien, este tipo de películas enmarcan el trabajo intenso por ver un crecimiento de cero a 100 con esfuerzo; en esta película, no se siente una evolución de ese estilo, solo vemos el paso de una empresa millonaria a convertirse en una marca multimillonaria, que se enfoca en la parte burocrática y deja de lado la inspiración y la estrella.
Aún así, es una historia que resulta interesante, que es disfrutable y que expone a personas que forman parte de un paso histórico en el mundo del equipamiento deportivo, demostrando el valor de Affleck fuera de la tutela de otros. Es una cinta fácil de consumir con una buena historia por contar. @mundiario

