La tierra de Amira: una historia centrada en una joven marroquí que aprende a vivir en España

La tierra de Amira marca el debut en largometraje de ficción del director, guionista y productor Roberto Jiménez, conocido por trabajos previos en proyectos como Caronte o Atrapada.
Póster de La tierra de Amira. / RR SS
photo_camera Póster de La tierra de Amira. / RR SS

La tierra de Amira llega a las salas como una obra que sitúa su narrativa en un entorno rural, donde el choque entre orígenes, creencias y formas de vida se presenta como eje principal. La película cuenta con el respaldo de Filmax para su distribución y se ha convertido en una de las propuestas destacadas dentro del panorama de nuevas realizaciones nacionales.

El reparto está encabezado por Mina El Hammani, reconocida por sus papeles en televisión, y acompañada por Manuel Morón, Pilar Gómez y Jorge de Juan. La construcción dramática recae en la relación entre los personajes principales, lo que permite explorar situaciones derivadas de la convivencia entre individuos provenientes de realidades diferentes. Pedro García Ríos y Rodrigo Martín Antoraz se encargan del guion tras su experiencia previa como responsables de series como Verdugos o Asuntos internos.

La tierra de Amira obtuvo recientemente el Premio Igualdad en el Festival de Cine Ópera Prima de Tudela, reconocimiento otorgado por la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento por su contribución a la representación de oportunidades equitativas entre hombres y mujeres. La obra se integra en un marco temático donde se abordan asuntos sociales contemporáneos desde perspectivas íntimas y contextualizadas en lo cotidiano, característica habitual en primeras obras de dirección.

¿De qué trata La tierra de Amira?

La trama sigue a Justino, un hombre viudo que vive aislado en una finca extensa donde solo mantiene un pequeño cultivo. Su rutina se altera cuando atropella accidentalmente a Amira, una joven marroquí que trabaja como temporera sin documentación legal en España. Aunque las heridas no representan gravedad médica, el accidente le impide continuar con su actividad laboral, y la hermana de Justino le insta a ofrecerle alojamiento mientras se recupera. La permanencia de ambos en una misma vivienda plantea la interacción entre dos universos lejanos en edad, religión, cultura y circunstancias vitales.

Amira acepta la propuesta motivada por necesidad, dando lugar a una convivencia marcada por la distancia inicial y por los matices que emergen en el trato cotidiano. La película sigue este proceso de encuentro y transición, situando su interés en las dinámicas que se desarrollan en el interior de la finca y en el impacto emocional que el contacto humano genera en ambos protagonistas. El relato expone la tensión entre resistencia e integración, así como las transformaciones que se producen en la medida en que ambos comparten espacio, responsabilidades y silencio.

¿Cuándo y dónde ver?

La tierra de Amira llegará a los cines el 5 de diciembre, consolidándose como una obra que propone una mirada hacia la realidad de los trabajadores temporales migrantes y hacia la convivencia como espacio donde convergen dos trayectorias vitales aparentemente incompatibles. Con el reconocimiento obtenido en Tudela y con un reparto encabezado por intérpretes con sólida trayectoria, el largometraje se incorpora al ciclo anual de estrenos nacionales como una pieza construida desde el detalle y la observación. @mundiario