En el mundo del cine hay proyectos que nacen para triunfar… y otros que deben esperar su momento. Caminando entre las tumbas pertenece a esta segunda categoría, un sólido thriller criminal, basado en la novela homónima de Lawrence Block, que a pesar de su potencia narrativa y un reparto de peso, suele ser injustamente olvidado. Pero lo que pocos saben es que esta historia casi fue protagonizada por Harrison Ford… hasta que decidió que era “demasiado oscura”.
Todo comenzó en 1998, cuando Scott Frank, posteriormente creador de Gambito de dama, leyó por primera vez la décima entrega de la saga protagonizada por el detective Matthew Scudder. Le cautivó de inmediato. No era un simple relato policial, esta tenía una oscuridad emocional que lo diferenciaba del resto. Frank supo que, si algún día podía adaptar a Block, esa sería la historia elegida.
Con el guion en marcha, en 2002 el proyecto parecía encaminado. Harrison Ford, la legendaria estrella de Indiana Jones, estaba a bordo como protagonista, mientras que Joe Carnahan sonaba como director. Pero en 2003 todo se derrumbó. Ford se echó atrás, inquieto por el tono sombrío del personaje. Según reveló años más tarde el propio Scott Frank, el actor temía que su público no lo aceptara en un papel tan perturbador. “Pensaba que sus seguidores no querían verlo así… Yo creo que se equivocaba”, lamentó Frank.
El proyecto fue archivado, pero no olvidado. A comienzos de la década siguiente, con nuevos productores, actores y un renovado enfoque, la cinta volvió a tomar forma. Esta vez, sería el propio Frank quien asumiría la dirección. Y el encargado de encarnar al atormentado detective sería Liam Neeson, en plena etapa de reinvención como héroe de acción crepuscular.
Estrenada en 2014, Caminando entre las tumbas narra la historia de Scudder, un expolicía y alcohólico rehabilitado que actúa como investigador en los márgenes de la ley. Su nuevo caso lo lleva a enfrentarse a una serie de brutales secuestros, obligándolo a sumergirse en los rincones más oscuros del crimen neoyorquino. El filme combina elementos de cine negro clásico con una visión moderna del antihéroe, sin caer en clichés vengativos.
Pese a recaudar 62 millones de dólares y recibir críticas mayoritariamente positivas, la película nunca se convirtió en un fenómeno. Sin embargo, hoy regresa a la televisión en abierto, a las 22:00 en Cuatro, como una joya que merece redescubrirse. Porque no todos los thrillers necesitan gritar para dejar huella. @mundiario



