Theater Camp: un Homenaje a los para los apasionados del teatro

Ben Platt y Molly Gordon interpretan a monitores que intentan salvar un encantador y excéntrico campamento de arte veraniego centrado en el teatro, llamado Adirond Acts, ubicado en el norte del estado de Nueva York, de la bancarrota.
Theater Camp teaser./ RRSS
photo_camera Theater Camp teaser./ RRSS

Ben Platt y Molly Gordon interpretan a monitores que intentan salvar un encantador y excéntrico campamento de arte veraniego centrado en el teatro, llamado Adirond Acts, ubicado en el norte del estado de Nueva York, de la bancarrota.

El escenario principal del falso documental "Theater Camp" un querido pero económicamente complicado programa de artes veraniego centrado en el teatro en Upstate New York llamado Adirond Acts se describe como un lugar "donde los inadaptados encuentran su lugar y los excluidos encuentran sus sueños". 

Si eso hace que parezca que esta película podría tener el mismo atractivo general para aquellos que se sienten como marginados o raros, cabe señalar que los peculiares personajes de esta historia son de una especie aún más especializada que las personas comunes.

Para ser exactos, los personajes son unos nerds. Esta comedia, ingeniosa y también muy bien lograda, habla casi exclusivamente de ellos. Se burla no solo de los "normales" , sino de la sociedad en general, y también de los entrañables geeks adictos al teatro que prueban un pequeño rincón de esta profesión.

Uno de esos "normales" es Troy (Jimmy Tatro), el hijo adulto y algo superficial de Joan Rubinsky (Amy Sedaris), la fundadora y directora de Adirond Acts, quien, al comienzo de la película, cae en coma y debe dejar la dirección del programa de teatro a su hijo con poca experiencia en el tema. 

A medida que el entrañablemente despistado Troy intenta salvar el campamento de la bancarrota, descubre que tiene mucho que aprender, gracias a Glenn (Noah Galvin), el director técnico del campamento, quien sugiere que montar una obra de teatro tradicional, con acústica en lugar de micrófonos y amplificación.

El humor de Theater Camp no es precisamente sutil. En ocasiones, los objetivos de sus bromas son bastante obvios. La insularidad de la película contradice lo que, al final, es su inclusividad, o al menos un intento humorístico de serlo.