The Brutalist: una epopeya del sueño americano

Brady Corbet nos cuenta la historia de un arquitecto que pasa de sufrir el holocausto en la Alemania nazi a saborear las mieles del capitalismo en Estados Unidos.
Imágenes de The Brutalist. / @thebrutalistmov
photo_camera Imágenes de The Brutalist. / @thebrutalistmov

A pesar de su juventud, Brady Corbet tenía claro que su sitio predilecto estaba detrás y no delante de la cámara. Tras la infancia de un líder y Vox Lux, el director americano nos trae The Brutalist, una propuesta basada en el cine clásico basándose en la intensidad y ambición del sueño americano que patentó Hollywood el siglo pasado.

En un cine actual, tan lleno de invención, imaginación y creatividad, The Brutalist destaca por todo lo contrario y buena cuenta da de ello sus tres Globos de Oro (mejor película, mejor dirección y mejor actor principal), demostrando una vez más que no hace falta traer cosas nuevas a la gran pantalla para triunfar.

Sinopsis. Huyendo de la Europa de la posguerra, el visionario arquitecto László Toth llega a Estados Unidos para reconstruir su vida, su obra y su matrimonio con su esposa Erzsébet tras verse obligados a separarse durante la guerra a causa de los cambios de fronteras y regímenes. Solo y en un nuevo país totalmente desconocido para él, László se establece en Pensilvania, donde el adinerado y prominente empresario industrial Harrison Lee Van Buren reconoce su talento para la arquitectura. Pero amasar poder y forjarse un legado tiene su precio.

Producción y reparto. El binomio coguionizador de Brady Corbet y Mona Fastvold vuelve a funcionar en la gran pantalla, centrando los diálogos en la evolución personal y psicológica de los personajes. La cinta supone, asimismo, el regreso del actor Adrien Brody a la piel de un judío superviviente al nazismo, tras 'El pianista', el neoyorkino comparte elenco con Felicity Jones, Guy Pearce, Joe Alwyn o Raffey Cassidy, entre otros.

El sueño americano. Las dudas sobre la sinopsis de la película dejaban entrever que Corbet podía caer en el típico cliché del sueño americano, ensalzando las oportunidades de Estados Unidos para limpiar todo lo malo que hay en el “país de las oportunidades”. Por suerte, el director nacido en Arizona pasa muy de puntillas por el enaltecimiento de su país y centra hábilmente la cinta en el precio del poder y en la evolución desde el inmigrante recién llegado lleno de ilusión a su trabajo al reconocimiento como arquitecto de prestigio.

The Brutalist / IMDb
The Brutalist / IMDb

Rodada en VistaVision. Se dice que hace más de 50 años que no se graba una película con este formato en América, pero parece que le va como anillo al dedo a The Brutalist, donde el grano, la textura y los colores retrotraen totalmente a la época retratada en el film.

Imágenes de The Brutalist. / @thebrutalistmov
Imágenes de The Brutalist. / @thebrutalistmov

La crítica, el espectador medio y los premios recibidos avalan con todas las letras a una película que es tan desgarradora como la propia arquitectura brutalista que propone nuestro protagonista, donde la construcción desnuda y dura de la vertiente arquitectónica es una metáfora de la cimentación del legado, inspirada libremente en las experiencias reales, de Brady Corbet en el mundo del cine. @mundiario