El fenómeno comenzó con el éxito inesperado de su predecesora, Terrifier 2 (2022). La película original de 2016, que no fue lanzada por Cineverse, recaudó solo $421,000. Sin embargo, cuando la secuela llegó a Cineverse, entonces conocida como Cinedigm, explotó hasta alcanzar $15.7 millones, con un presupuesto muy bajo, aunque esto ocurrió solo después de que Cineverse activara su estrategia de marketing en tiempo real tras el éxito viral de la cinta.
Para la tercera entrega de Terrifier, el CEO Chris McGurk no iba a ser tomado por sorpresa. Él y el presidente Erick Opeka utilizaron una combinación poco convencional de herramientas mediáticas que habían acumulado durante más de una década , que incluye una red de pódcasts, un canal FAST de Bob Ross, una plataforma de tecnología publicitaria y el blog de terror Bloody Disgusting, para desarrollar una estrategia de lanzamiento teatral hipersegmentada para Terrifier 3.
“Desarrollamos un plan donde el streaming y los activos asociados realmente respaldaron e hicieron que el lanzamiento en cines funcionara para una película independiente”, explicó McGurk.
Promocionar Terrifier 3 a través de Bloody Disgusting, sus pódcasts de terror y el canal FAST Screambox fue una decisión obvia. Pero la tecnología publicitaria c360 de Cineverse permitió a la empresa dirigirse directamente a los fans en múltiples plataformas y con un presupuesto mínimo.
Las estrategias que utilizaron para Terrifier 3
Cineverse gastó solo $500,000 en marketing para la película, McGurk estima que consiguieron un valor de entre $5 y $10 millones gracias a esta inversión estratégica. Hasta la fecha, Terrifier 3 ha recaudado $79.9 millones en taquilla a nivel global, un caso digno de estudio en escuelas de negocios.
“No gastamos un centavo en medios nacionales”, afirmó McGurk y continuó: “Es una pérdida de tiempo. Si tienes las herramientas para identificar hipersegmentadamente a los fans, básicamente puedes tirar el libro de reglas por la ventana”.
McGurk comparó la estrategia con campañas presidenciales, como cuando Trump utilizó pódcasts y redes sociales mientras otros candidatos gastaron grandes sumas en medios tradicionales. “Esa es una versión macro de lo que acabamos de hacer aquí”, añadió.
Cineverse, al no ser un estudio o distribuidor tradicional (la película fue lanzada en conjunto con Iconic Events), puede asumir riesgos que otros estudios no se atreven. Por ejemplo, mientras una película de estudio debe ser calificada por la MPA, Cineverse pudo aprovechar la etiqueta de "no clasificada" para Terrifier 3 lo que añadió una sensación de peligro al producto.
Sangre por doquier
Al igual que con Terrifier 2, que ganó atención mediática por ser tan grotesca que hizo vomitar a algunos espectadores, Cineverse aprovechó historias de adolescentes que compraban boletos para El robor salvaje y se colaban en Terrifier 3. Además, la estrategia de marketing se enfocó más en los sustos que en el gore, lo que atrajo a un mayor público femenino en comparación con la segunda entrega.
“Cuando combinas un estudio dispuesto a asumir riesgos, trabajar de cerca con el talento para romper moldes y todos los activos que tenemos, llegas a un grupo muy limitado de personas capaces de hacer esto, si no únicamente nosotros”, comentó Opeka.
Parece que la fórmula funciona. Cineverse ya está trabajando en un reinicio de Noche de paz, noche de muerte y Terrifier 4 seguramente no tardará en llegar. @mundiario


