Con The Copenhagen Test, Simu Liu cumple una fantasía que llevaba años persiguiendo: interpretar a un espía en una historia cargada de tensión, acción y dilemas morales. La nueva serie de Peacock, creada por Thomas Brandon, presenta al actor como Alexander Hale, un agente de inteligencia cuya mente es hackeada por un enemigo desconocido que utiliza la información para desmantelar a su propia agencia.
En entrevista con Deadline, Liu explicó que lo que lo atrajo del proyecto fue, en primer lugar, su premisa. “Me fascinó el mundo que plantea y los temas de vigilancia y tecnología, porque no son ciencia ficción lejana: son absolutamente relevantes hoy”, señaló. El actor describió la serie como una historia ambientada “cinco minutos en el futuro”, donde la paranoia y el control digital ya forman parte del presente.
Pero más allá del espionaje, Liu destacó la especificidad cultural del personaje. Alexander proviene de una familia inmigrante y vive constantemente subestimado y cuestionado dentro de su entorno laboral. “Es algo con lo que muchas personas de familias inmigrantes pueden identificarse”, afirmó. Para el actor, el arco del personaje —obligado a probar su valor tras el hackeo— resulta especialmente gratificante.
¿Similar a Love Island?
Como protagonista y productor ejecutivo, Liu aseguró que busca impulsar proyectos que sean universales, pero también personales y culturalmente definidos. Esa dualidad también se refleja en la relación entre Alexander y Michelle, interpretada por Melissa Barrera, quien es asignada para fingir ser su novia mientras la agencia rastrea al responsable del ataque.
Liu describió esa dinámica como una especie de reality show. “Le dije a Melissa que a veces se sentía como Love Island. Ellos saben que están siendo observados, saben que hay cámaras, y aun así interpretan este romance”, explicó. Para que funcione, añadió, el público debe creer que una parte de esa relación es real, incluso si nace de la manipulación. @mundiario
