La secuela que FNAF necesitaba: más terror, más estilo y una villana inolvidable

Five Nights at Freddy's 2. / RRSS
Blumhouse corrige los errores de la primera entrega con mejor terror, un villano memorable y una lluvia de easter eggs, aunque el guion aún queda a deber.

Five Nights at Freddy’s 2 está hecha para los fans porque se sostiene de la nostalgia.

Blumhouse estrenó esta secuela donde Marionette mueve los hilos para atraer a Abby y que indirectamente le ayude con sus planes, mientras la niña intenta reencontrarse con sus viejos amigos. Dependerá de Mike y Vanessa nuevamente impedir que el mal haga su presentación final.

Esta secuela indudablemente es superior a la primera, parece que tomaron nota de los puntos débiles y aquí el terror está mejor construido aún cuando hay mucho jumpscare; pero definitivamente Marionette fue la villana perfecta con un diseño sumamente interesante y que en la segunda mitad se roba escenas cada que aparece.

Secuela llena de nostalgia

En cuanto a los otros personajes, están bien pero no hay demasiada evolución desde su anterior participación; los tres tienen cosas a mejorar en sus actuaciones, pero están bien para lo que es la película en sí, algo palomero que te sabe entretener sin dar la historia de la década.

En medio de ese ritmo llevadero es que brillan los easter eggs, que es donde se nota el gusto con el que se hizo la película, porque no es como Welcome to Racoon City, aquí al menos tiene un sentido que esos huevos de pascua estén en la historia, aunque es notorio que hubo prioridad en eso que en un guion mejor estructurado.

A grandes rasgos, FNAF 2 tiene un terror más rico, una narrativa que te mantiene atento, una villana despampanante, y pese a que supera a su antecesora, aún se queda sin energía para darnos algo más ambicioso y pulido. @mundiario