Glen Powell brilla en The Running Man, la sátira distópica del momento

The Running Man. / RRSS
Con acción explosiva, crítica social y un antagonista memorable, la nueva versión del clásico de Stephen King sorprende.

The Running Man terminó medio opacada por Wicked, pero es una película por demás entretenida y sumamente política. 

Si no la has visto, esta cinta se ambienta en un Estados Unidos distópico, donde hay una competencia llamada The Running Man, donde tres participantes deben intentar ocultarse por 30 días para ganar un buen dinerillo, pero un equipo de cazadores va tras ellos, igual que cualquier ciudadano entrometido que quiera su parte del botín.

La película es protagonizada por Glen Powell con una actuación está a tope en todo momento, a la vez de que nos entrega una gran adaptación de la novela de Stephen King publicada en el 82; y mira que es un gran año para él, porque entre esto y Welcome to Derry le están haciendo mucha justicia.

Una película entretenida

Específicamente en este año se siente como un estreno fresco, ya que pese a tener la adaptación de La larga marcha, el ritmo de El Sobreviviente es mucho más enérgico, tiene coreografías de combate ágiles y explosivas en pantalla, y también le va metiendo toques de humor y drama.

Esos dos factores en particular lo vuelven una sátira rotunda, principalmente en torno a la manipulación mediática de los gobiernos, reiterando ese viejo decir de que no existe una verdad absoluta, solo perspectivas. Irónico que King ambientara su libro en 2025, justo en una época donde ya no sabemos que reel o TikTok son reales gracias a la inteligencia artificial.

Glenn Powell es un buen protagonista, y Josh Brolin se hace odiar como antagonista, así que todo en conjunto le ganan una rotunda recomendación para vivir en salas de cine. @mundiario