En el cine de animación, la creatividad es el límite, por lo que en muchas ocasiones se vuelve el género adecuado para hablar de temas difíciles sin abrumar a la audiencia, tal como lo hace Del Revés 2, dirigida por Pete Docter y Ronnie del Carmen. En esta secuela, Riley está entrando a la pubertad, trayendo al panorama emociones más complejas para desarrollar un sistema de creencias.
Pero el desarrollo de sus creencias y personalidad no será nada fácil para Riley, una chica de 13 años que ha tenido una vida normal: va a la escuela, sigue practicando hockey y ahora tiene dos amigas. Pero así como estos aspectos de su vida se mantienen estables, aumenta el deseo de querer pertenecer a un grupo social que la haga sentir validada.
En medio de este conflicto llegan cuatro emociones nuevas: Ansiedad, Aburrimiento, Vergüenza y Envidia, siendo coherente con el desarrollo de Riley. Cuando somos niños, las emociones suelen ser más puras y básicas, pero conforme crecemos, nuestras emociones se vuelven más complejas y esto está bien representado en la película. Pero, ¿qué más podremos ver en la secuela de Del Revés?
La batalla entre Ansiedad y Alegría es el punto clave
Ansiedad se explica así misma como necesaria para poder anticipar el futuro, por lo que busca tomar el control de la consola, pero las cosas no salen bien, así como sucedió en la primera parte cuando Alegría se consideraba la emoción principal de Riley, aunque como ya sabemos, salió mal.
En este caso revivimos ese conflicto, pero ahora con otra cuestión a resolver, ¿para madurar y lograr nuestras metas es necesario echar fuera lo ya establecido? ¿es realmente posible empezar un sistema de creencias desde cero?
Es gracias a este conflicto que se toca otro tema importante: los sentimientos reprimidos. En la película se hace metáfora de esto con Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco encerrados en un frasco, lo cual no dura mucho tiempo... tal como sucede en la vida real. Esta y otras alegorías a las emociones son de las cosas por las que vale la pena verla y harán que los 90 minutos que dura la cinta ni se perciban.
Las primeras críticas a Del Revés 2 no mintieron cuando dijeron que Pixar retomaba el camino con esta película: es una historia con la que todos podemos conectar, el desarrollo de la trama se siente natural, sin recurrir a la desgastada fórmula en la que caen muchas películas de animación de incluir canciones de moda para atraer la atención, especialmente del público infantil.
Si pudiéramos resumir cuál es el mensaje de la película, diríamos que se nos invita a valorar cada una de nuestras emociones, aunque no siempre sean positivas, pues al procesarlas podemos conocernos mejor y abrazar nuestra propia identidad. @mundiario


