¿Por qué Silvia Pinal es considerada la última diva del cine mexicano?

La cantante, actriz y productora marcó un legado en la historia del entretenimiento mexicano, y aquí recapitulamos los momentos más importantes como el estreno de Viridiana junto a Buñuel.
Silvia Pinal. / RRSS
photo_camera Silvia Pinal. / RRSS

Silvia Pinal falleció este 28 de noviembre de 2024 a los 93 años. Luego de reportarse que la primera actriz y diva del cine mexicano se encontraba en estado crítico de salud, uno de los mayores íconos del entretenimiento mexicano ha pasado a una mejor vida.

Los inicios de Silvia Pinal se remontan a su infancia, con un padre ausente, y una madre trabajadora que encontró el amor años después y cuyo esposo decidió darle su apellido a la niña que ella tenía, de ahí el nombre: Silvia Pinal.

Una estrella naciente

Como a veces dicen "no se hace, se nace". La misma Silvia dijo en múltiples ocasiones que su sueño desde muy joven era ser artista, lo que la motivó a esforzarse para a los 11 años comenzar a estudiar ópera; aunque como buenos mexicanos, sus padres le dijeron que de artes se iba a petatear de hambre, así que primero tuvo que estudiar taquimecanografía.

Por chiripas del universo Silvia entró al INBA, y su primer puesta en escena fue Sueño de una noche de verano. Y tras conocer al que fue su primer esposo, Rafael Banquells, consiguió su primer protagónico importante en Nuestra Natacha; y ese fue el momento que impulsó a la leyenda de Silvia Pinal.

El salto a la pantalla grande

Para 1948 dio el salto a la pantalla grande con Bamba, que aunque no le fue nada bien, lanzó al estrellato a "La Pinal", y en 1950 apareció con Tin Tan en El rey del barrio; y a partir de ahí, Silvia Pinal se convirtió en uno de los máximos referentes del Cine de Oro Mexicano, y la vimos en Divinas palabras, Un rincón cerca del cielo, Yo soy muy macho, y muchos, muchos proyectos más.

A la par de esto, también explotó su carrera como cantante, siendo algunas de las más populares Dios no lo quiera y la más conocida, su dueto con su otro ex marido, Enrique Guzmán: Un hombre y una mujer.


Y es que no solo eran películas y música, porque en el 52 Silvia Pinal participó en la primera telecomedia mexicana; y luego con Fiesta Musical Ford llegó uno de los momentos escandalosos de su carrera, porque el tirante de su blusa salió del chat, y una de sus lolas quedó al descubierto, por lo que ella siempre dijo que fue pionera en los desnudos de la televisión mexicana.

Obvio si hablamos de tele y de Silvia Pinal, sé que recuerdas Mujer, casos de la vida real, que se transmitió por 23 años ininterrumpidos, para denotar la violencia doméstica y de género, aunque de un modo sobreactuado. 

La leyenda de una diva

Contado todo esto, si aún te preguntas porqué fue considerada la última diva del cine mexicano, vamos a recuperar una frase icónica de esta mujer “Es una vanidad muy grande la que voy a decir, pero yo escogí a Buñuel, no él a mí". Y sí, "La Pinal" estaba hablando del mismísimo Luis Buñuel, quien prácticamente la convirtió en su musa por muchos años, y cuando llegó el momento del estreno de Viridiana, la película se ganó la palma de oro de Cannes.

La película fue perseguida por el Vaticano y se le acusó de ser blasfema, así que se mandó a destruir cada copia que existía. Y cual Cenicienta, Silvia Pinal escondió la que sería la última copia, y fue gracias a eso que luego el filme llegó de manera internacional a cines.


Y en cuanto a otras premiaciones, Silvia Pinal se llevó su primer Ariel por Un rincón cerca del cielo, y luego pasaría dos veces más con Locura pasional y La dulce enemiga; proyectos que destacan de una carrera de 86 largometrajes.

Un ícono del teatro, del cine y la televisión mexicana, sin duda la partida de Silvia Pinal es triste y nostálgico, pero vaya que se agradece haber podido ver una estrella de tal calibre en acción.

Y como habría dicho en El Casto Susano: “Para entrar en razón con alguien, hace alta que ese alguien tenga cerebro”. Descanse en paz. @mundiario