La comunidad cinematográfica húngara ha reaccionado con euforia ante la aplastante victoria de Péter Magyar y su partido Tisza en las elecciones de este lunes. Tras años de tensiones bajo el mandato de Viktor Orbán, cineastas de la talla de László Nemes (ganador del Oscar por El hijo de Saúl) han calificado el resultado como un despertar de una "pesadilla". Para Nemes, este giro político representa la victoria del humanismo sobre el miedo, abriendo una nueva etapa para los artistas que fueron marginados por el anterior régimen.
Seguridad para las producciones de Hollywood
Hungría es actualmente el segundo centro de producción cinematográfica más importante de Europa, siendo destino habitual de grandes superproducciones como 'Dune' o 'F1'. La incertidumbre que rodeaba el incentivo fiscal del 30%, puesta en duda por la administración saliente desde junio de 2025, parece haberse disipado. Adam Goodman, de Mid Atlantic Films, confirmó que el equipo de Magyar se ha comprometido a garantizar la seguridad jurídica de estos incentivos, una noticia que devuelve la confianza a los estudios de Hollywood que operan en Budapest.
El reto de desmantelar el control mediático
A pesar del optimismo, el nuevo gobierno se enfrenta a una tarea titánica: reformar un sector mediático donde el 80% de los medios han estado bajo el control de aliados de Orbán. Gracias a su amplia mayoría de 138 escaños, Magyar cuenta con el poder legislativo necesario para realizar enmiendas constitucionales y desmantelar estructuras de control estatal. "La sanación puede empezar", afirmó la directora Ildikó Enyedi, subrayando que la comunidad artística estará vigilante para asegurar que las instituciones vuelvan a representar a los ciudadanos en este 2026.