El norte sobre vacío, drama biográfico reflejo de una sociedad en decadencia

El norte sobre vacío es la nueva película de Alejandra Márquez Abella que está nominada a 15 de las categrías premiadas en la 65ª Edición del Premio Ariel, y aquí te contamos de qué va
El norte sobre el vacío. / Prime Video
photo_camera El norte sobre el vacío. / Prime Video

Como podrán recordar, nos encontramos a solo unos meses de que se lleve a cabo la 65ª Edición del Premio Ariel, siendo una edición que su mayoría está dominada por mujeres cineastas que presentaron increíbles obras a lo largo del año, y que podrán participar para competir en llevarse el galardón a casa.

Entre las nominadas podemos encontrar el sorprendente trabajo de la directora, Alejandra Márquez Abella, quien presenta su trabajo titulado Norte sobre el vacío, la cual ha sido incluida para competir en 15 de las diferentes nominaciones para esta nueva edición de los premios, pero ¿por qué tiene tantas nominaciones? Aquí te contamos.

Acerca de El norte sobre el vacío

Para esta película, Agencia Bengala nos revela una sinopsis que nos advierte sobre la historia de Don Reynaldo, un reconocido cazador en declive. Cuando aparece la amenaza de perder su patrimonio y el legado de su padre; la dinámica con su familia, con sus trabajadores y con la tierra, será trastocada de manera peligrosa.

Esta película fue filmada en Nuevo León y Tamaulipas, y está basada en la historia real de Alejo Garza Tamez, un empresario y cazador, quien fue asesinado luego de enfrentarse a tiros contra una organización criminal que le exigía entregar su patrimonio.

A lo largo de esta cinta veremos una sorprendente actuación por parte de un elenco que incluye a Gerardo Trejoluna (La muchacha que limpia), Paloma Petra (La paloma y el lobo), Dolores Heredia (Sonora), Juan Daniel García Treviño (Ya no estoy aquí) y Mayra Hermosillo.

El reflejo de una sociedad en llamas

Alejandra Márquez Abella nos presenta nuevamente una de las mejores películas mexicanas de los últimos años, tras su gran éxito con Las niñas bien, nos vuelve a sorprender con un western sobre los efectos del patriarcado y el orgullo masculino en nuestro entorno.

La historia se centra en Don Reynaldo que como se mencionó se trata de un cazador que está orgullosamente obsesionado con su vida en un rancho que ha sido heredado desde que su abuelo llegó y asesinó a un puma demostrando ser el dueño de las tierras y todas las especies en ella.

A pesar de que la película comienza presentando los que podría ser un simple drama familiar que toca intereses de patrimonio; poco a poco la película va tornando su verdadera realidad, no solo explícita, sino también metafóricamente, sobre una realidad palpable en la actualidad.

La realidad explícita

Don Reynaldo es un típico señor mexicano que reúne todos los estereotipos machistas; busca heredar su rancho a su hijo masculino el cual a pesar de no conocerlo a fondo prefiere entregarle su vida en lugar de a sus hijas con mayores intereses.

Por otro lado, es una persona orgullosa que no acepta sus errores y que oculta la verdad, desde una simple caza de un ciervo, hasta aceptar que la vida en el rancho no es lo que era antes, y que se está convirtiendo en presa de una guerra imposible de ganar.

Asimismo, vemos reflejado una necedad incomparable, la cual solo lo lleva a los peores escenarios, poniendo antes sus intereses materiales que su propia familia, a la cual decide alejar para poder luchar solo en contra de un mal mayor.

Aunado a la crítica de la masculinidad tóxica, podemos ver una realidad palpable en México desde hace décadas; la llegada del crimen organizado para apoderarse de tierras. Como se mencionó, al principio parece ser una película de drama familiar y conflictos de intereses; sin embargo, tenemos un conflicto más grave que resolver.

México se ha visto en serios problemas con respecto al crimen organizado, y por más lucha que se haga, el narcotráfico sigue manteniendo poder sobre el país; y en algunos lados, de la misma manera que sucede en esta película, sicarios cobran a los locatarios por servicios de protección, la cual es obligatoria y de altos precios, y aunque podría sonar positivo, se trata de un cobro obligatorio, pues, de lo contrario, puedes ser extorsionado, torturado o ejecutado.

Claro que estos problemas ahora se ven extendidos a lo largo de toda la República Mexicana; sin embargo, la guerra contra el narcotráfico es un problema que inició en el norte del país y que, por ello, en la actualidad es sede de grandes conflictos armados.

La realidad metafórica

Eta directora se muestra como una experta en demostrar lo peor de la sociedad, hablando desde la élite clasista; en este caso, se trata de una familia privilegiada, son parte de una sociedad elitista que solo busca visitar sus raíces para sentirse conectados con algo, pero en realidad son citadinos blancos que desconocen la realidad de la vida en el campo.

Estos se ven comparados con los hombres y la mujer que tienen de servicio en el rancho, siendo personas que saben de carencias, de trabajo arduo bajo el sol y de recibir órdenes de personas déspotas que solo fingen incluirlos en la familia por un complejo de moralidad.

Sin embargo, la realidad metafórica a la que hacemos alusión es la que vive Don Reynaldo, pues la vida se encarga de pagar justamente; así que aquel cazador que muestra con orgullo sus presas como premio, resulta convertirse en la presa débil de un cazador más grande. 

Esta película, sin duda se merece todas las nominaciones en las que está incluída, demuestra ser un trabajo cinematográfico no solo de calidad, sino también con una gran carga de amor al arte y a la crítica social; no por nada fue ganadora del galardón a Mejor largometraje en el Festival de Cine de Morelia. @mundiario