Nicole Kidman y Harris Dickinson encendieron el Festival de Cine de Venecia la noche del viernes durante el estreno de la provocadora cinta Babygirl, dirigida por Halina Reijn.
La película, cargada de escenas de alto contenido erótico, presenta a Kidman en el papel de Romy, una poderosa CEO que se envuelve en una relación secreta con su joven pasante, interpretado por Dickinson.
El auge de Babygirl en Venecia
A pesar de no ser una película de arte tradicional, Babygirl logró captar la atención de la audiencia, que estalló en aplausos al finalizar la proyección en el Teatro Sala Grande. La ovación de pie, que duró 6.5 minutos, fue recibida con emoción por Kidman, quien abrazó a la directora y mostró una mezcla de orgullo y timidez.
"Hace tanto calor", comentó Kidman al llegar al teatro, saludando a los fans. Sin embargo, la temperatura subió aún más cuando la película comenzó, con escenas que empujan los límites del dominio sexual.
La cinta, que compite en el festival, también cuenta con las actuaciones de Antonio Banderas, Sophie Wilde y Esther McGregor. Babygirl tendrá su estreno norteamericano en el Festival de Cine de Toronto antes de llegar a los cines en diciembre. @mundiario
