La industria cinematográfica china ha dado un golpe sobre la mesa con Ne Zha 2, una película de animación que ha logrado lo que parecía impensable: romper récords históricos de taquilla sin necesidad del sello de Hollywood. Con más de 1.000 millones de dólares recaudados exclusivamente en China, esta secuela ha superado marcas que hasta ahora pertenecían a las grandes superproducciones estadounidenses y ha reforzado el auge del cine autóctono en un contexto de creciente rivalidad cultural y económica con Occidente.
Desde su estreno el 29 de enero, durante las vacaciones del Año Nuevo chino, Ne Zha 2 ha atraído a millones de espectadores, consolidándose como la película más vista de la historia del país. Su éxito ha trascendido lo cinematográfico y se ha convertido en un símbolo de orgullo nacional, con figuras políticas e intelectuales destacando su impacto. Incluso Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, celebró en redes sociales el hito alcanzado por la producción.
La cinta, dirigida por Yang Yu, conocido como Jiaozi, continúa la historia de Ne Zha, un niño demoníaco e irreverente inspirado en la mitología china. Su relato mezcla humor, acción y elementos de la tradición cultural, lo que ha conquistado tanto a los más pequeños como a los adultos. Comparado con personajes icónicos como Goku de Dragon Ball, Ne Zha encarna el espíritu rebelde y heroico que resuena con la audiencia china.
Además de su imponente éxito en taquilla, Ne Zha 2 es un reflejo de la evolución tecnológica de la animación china. Con un 3D de alta calidad, paisajes oníricos y un diseño visual impresionante, la película demuestra que el país está listo para competir con las mejores producciones del mundo. En cines de Pekín, donde se proyecta hasta 19 veces al día, las salas siguen llenas incluso en sesiones entre semana.
El estreno de la película en Estados Unidos ha sido igualmente prometedor. Con más de 7 millones de dólares recaudados en sus primeros tres días y una de las mejores cifras por sala entre los estrenos recientes, Ne Zha 2 podría marcar un antes y un después en la internacionalización del cine chino.
Más allá de la taquilla, el impacto de Ne Zha 2 va más allá del entretenimiento. Para muchos, representa un cambio en el equilibrio del poder cultural global. En un momento en el que China busca fortalecer su influencia en todos los ámbitos, el cine se ha convertido en un terreno clave.
Este fenómeno también ha servido para revitalizar la industria cinematográfica del país, que en 2024 registró una caída del 23% en recaudación con respecto al año anterior. Con Ne Zha 2, los chinos han vuelto a las salas, dejando claro que su interés por las producciones nacionales está en su punto más alto.
El futuro dirá si este éxito es una excepción o el comienzo de una nueva era en la que el cine chino compita de igual a igual con Hollywood en el escenario global. Lo que está claro es que Ne Zha 2 no es solo un fenómeno de taquilla, sino una declaración de intenciones de la industria cultural china. @mundiario



