Muti: Rituales Mortales ¿es lo peor de Morgan Freeman hasta ahora?

La película es protagonizada por Cole Hauser y Morgan Freeman, con una trama centrada en el secuestro y asesinato de niños con fines de brujería.

Morgan Freeman en Muti: Rituales Mortales. / RRSS
photo_camera Morgan Freeman en Muti: Rituales Mortales. / RRSS

¿Morgan Freeman en un thriller de magia negra? Esa es la premisa de Muti: Rituales Mortales, cinta que llegará a las salas de cine a partir del 28 de septiembre de 2023 en diversos países, y ya tuvimos la oportunidad de verla por lo que te vamos a contar un poco de lo que puedes esperar; y esta reseña está libre de spoilers.

¿De qué trata Muti: Rituales Mortales?

La película se centra en un detective que se dedica a investigar las violentas muertes de niños en Estados Unidos, descubriendo en las escenas de crimen extraños elementos que dan indicio de ser parte de rituales. Con ayuda de un profesor experto en la cultura africana, comienza una cacería con el fin de evitar más muertes. 

¿Estamos ante una mala película?

Hay que empezar diciendo que el concepto del filme es bueno, aún cuando no sea algo novedoso porque ya conocemos historias donde se secuestran personas para usarlas como sacrificios en ritos. 

Pero es ahí donde empiezan los problemas, porque la película no sabe ir más allá de una constante persecución policiaca, con una serie de flashbacks que rompen con el ritmo de la cinta, y que de hecho es prácticamente inexistente porque es una historia lenta que pierde el interés del espectador en diversas secuencias. 

Y en esa misma línea, las actuaciones dejan mucho qué desear, mismo caso que el guion, porque hay un gran y mortífero antagonista, que demuestra tener facilidad para asesinar a policías entrenados, pero al protagonista y su compañera misteriosamente les deja vivos sin mayor detalle; y no, Morgan Freeman no es el protagonista pese a promocionarse como tal.

Y más allá de algunas coreografías interesantes, básicamente es todo lo que la película puede ofrecer. Cerrando con un final aún más desastroso. @mundiario