Karla Sofía Gascón se encuentra en uno de los momentos más cruciales de su carrera. Su papel en Emilia Pérez la convirtió en la primera actriz trans nominada al Oscar como protagonista, una hazaña que ha quedado eclipsada por la reciente polémica en redes sociales. La publicación de una serie de tuits antiguos con comentarios considerados ofensivos ha generado un fuerte rechazo en Hollywood y ha puesto en jaque su campaña en la temporada de premios.
En una entrevista con El País, Gascón rompe su silencio y se defiende de las acusaciones que la han colocado en el ojo del huracán. “Me han dejado muy sola”, confiesa entre lágrimas. La intérprete sostiene que sus palabras han sido tergiversadas y que nunca ha apoyado posturas extremistas. “Jamás me escucharéis defender una guerra o una injusticia. Quizá mis expresiones no fueron las correctas, pero nunca han estado motivadas por el odio”, asegura.
Una polémica que sacude su candidatura al Oscar
La controversia estalló cuando la periodista Sarah Hagi rescató una serie de mensajes publicados por Gascón en X (antes Twitter). En estos tuits, la actriz criticaba el islam con términos despectivos, se refería a George Floyd de forma ofensiva y cuestionaba decisiones de la industria cinematográfica. Las reacciones fueron inmediatas, y Netflix, que distribuye Emilia Pérez en Estados Unidos, decidió apartarla de un evento promocional en Londres, donde se encontraba impulsando su candidatura a los premios.
Ante el aluvión de críticas, Gascón emitió un comunicado en el que lamentaba lo ocurrido, aunque insistía en que sus palabras habían sido malinterpretadas. “Soy responsable de lo que digo, no de lo que los demás dicen que digo”, afirmó. En la entrevista, reitera que algunos de los mensajes sacados a la luz formaban parte de un proyecto literario sobre el racismo que acabó plasmado en su libro El fénix que llevas dentro.
A pesar de sus explicaciones, la polémica ha generado un distanciamiento con la industria, lo que hace peligrar su presencia en la temporada de premios. Sin embargo, Gascón afirma que cuenta con el respaldo de Jacques Audiard, director de Emilia Pérez, quien próximamente hará pública su posición sobre el caso.
"No voy a permitir que me silencien"
La actriz denuncia que ha sido víctima de una campaña de desprestigio y sostiene que sus redes sociales habían sido gestionadas recientemente por terceros debido a la promoción de la película. “Me están utilizando, y lo peor es que nadie ha cuestionado la intencionalidad detrás de esta campaña en mi contra”, señala.
Asegura que, aunque se ha sentido abandonada por gran parte de la industria, su familia sigue a su lado. También destaca el apoyo de una amiga musulmana con quien ha debatido la controversia: “Ella me ha entendido perfectamente. Quizá mi error fue no especificar que mis críticas iban dirigidas al integrismo y no a la religión en general”, reflexiona.
A pesar de la presión mediática, Gascón no tiene intención de abandonar su lucha por el Oscar. “Si me rindo, significaría darle la razón a quienes me atacan. No voy a permitirlo”, afirma con determinación. Además, subraya que no ha perdido ningún contrato y que sus proyectos cinematográficos siguen adelante. “Mis próximos trabajos en España y Francia siguen en pie. No voy a dejar que esta situación destruya todo por lo que he trabajado”.
Aunque sigue nominada a galas como los Critics’ Choice, los BAFTA y los César, el impacto de la polémica en su imagen pública podría afectar su carrera a largo plazo. Gascón es consciente de ello, pero insiste en que seguirá defendiendo su verdad. “Si tengo que ganarme la vida con otra cosa, lo haré, pero no voy a permitir que me callen”, concluye.
Su camino hacia los Oscar, que hasta hace poco parecía prometedor, se ha convertido en una batalla contra la cancelación y la presión mediática. La incógnita ahora es si la industria le dará la oportunidad de redimirse o si la controversia marcará un punto de inflexión en su trayectoria profesional. @mundiario



