Fallece Fernando Esteso (1945–2026): Humor, cine popular y una época irrepetible

Fernando Esteso fue más que un actor del destape: fue un narrador de la risa, un compañero de viaje de un público que buscaba diversión en momentos de cambio profundo y un artista que abrazó todas las caras del espectáculo popular.
Fernando Esteso en una imagen de televisión.
photo_camera Fernando Esteso en una imagen de televisión.

Este 1 de febrero de 2026 ha fallecido el actor y humorista Fernando Esteso a los 80 años en Valencia, donde llevaba tiempo vinculado y querido como figura cultural. Esteso murió tras sufrir problemas respiratorios, dejando tras de sí una huella profunda en el público y en la historia del entretenimiento español.

Un artista desde la infancia

Nacido en Zaragoza el 14 de enero de 1945 en una familia ligada al folclore y a la jota, Esteso subió al escenario por primera vez siendo apenas un niño como “el Niño de la Jota”. Esa temprana inmersión en el mundo del espectáculo —entre canto, música y escenario— marcó el sello de un artista versátil que siempre supo combinar humor, ritmo y presencia física con naturalidad.

Antes de su salto al cine, Esteso se curtió en el teatro de variedades y la revista, géneros populares que forjaron su sentido del timing cómico y de la conexión directa con el público.

El estallido del éxito: el cine del destape

Aunque participó en distintos medios —teatro, televisión, radio y música—, Fernando Esteso alcanzó la gran popularidad entre finales de los años 70 y principios de los 80 gracias a su colaboración con Andrés Pajares y al cine dirigido por Mariano Ozores.

El dúo Esteso–Pajares protagonizó una serie de películas que se convirtieron en fenómenos de taquilla e iconos del llamado cine del destape, un término que se asocia a la España inmediatamente posterior al franquismo y a la Transición. Títulos como Los bingueros (1979), Yo hice a Roque III (1980), Los liantes (1981) o Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982) llenaron salas y definieron el humor popular del momento.

Estos filmes, frecuentemente etiquetados como “comedia ligera” o “humor picaresco”, supieron reflejar —con acierto y con imperfecciones— el espíritu de una sociedad en transformación. Más allá del desnudo fácil o de la broma rápida, Esteso y sus personajes conectaron con millones de espectadores que buscaban reírse y verse reflejados en un nuevo país que emergía con ganas de libertad y diversión.

Esteso: Más allá de una etiqueta

Es cierto que el cine del destape ha sido objeto de debate: ¿fue una expresión sincera de una sociedad que salía de décadas de represión, o simplemente explotación comercial del cambio de costumbres? La figura de Esteso ayuda a responder esta pregunta con matices: su carisma y su entrega hicieron que muchos recuerden estas películas con cariño incluso décadas después, precisamente porque priorizaban la risa y la humanidad de sus protagonistas sobre la provocación gratuita.

Una carrera diversa

Tras la etapa con Pajares, Esteso no desapareció. Continuó trabajando en televisión, participó en programas populares, hizo cameos en la saga Torrente y apareció en series de éxito. Además, su talento musical dio lugar a canciones como La Ramona o Bellotero pop, que también se quedaron en la memoria popular.

Esteso fue reconocido por su versatilidad. En 2024 fue galardonado con el premio Una vida de cine por el Festival Internacional de Cine de Benalmádena, un reconocimiento a toda una carrera al servicio del entretenimiento y de la cultura popular española.

Esteso: Persona, legado y memoria

Detrás de los personajes risueños y del humor fácil estaba un hombre trabajado, con amor a su oficio y con un profundo respeto por el público. Sus colegas y quienes disfrutaron de sus actuaciones lo describen como alguien accesible, humilde y siempre dispuesto a hacer reír, cualidades infrecuentes en una industria que a menudo se toma demasiado en serio.

Su arte fue reflejo de una España cambiante, llena de contradicciones, ansias de libertad y ganas de humor. Por eso su legado no se limita a una serie de películas: representa un vínculo emotivo con varias generaciones que, en un cine menos sofisticado y más directo, encontraron risas, alivio y, en muchos casos, un espejo de sí mismos.

Fernando Esteso fue más que un actor del destape: fue un narrador de la risa, un compañero de viaje de un público que buscaba diversión en momentos de cambio profundo y un artista que abrazó todas las caras del espectáculo popular. Su muerte, a los 80 años, cierra un capítulo importante de la historia del cine español y deja una obra que seguirá siendo revisitada con emoción, crítica y, sobre todo, con muchas sonrisas. @MCineSeries