Hablar de Eddie Murphy en los años ochenta era disfrutar de una de las estrellas más radiantes del firmamento hollywoodiense. El actor neoyorquino, que se abrió paso en la escena del entretenimiento gracias a su trabajo en Saturday Night Live, destacó en la mayoría de las producciones de comedia como "Entre pillos anda el juego", pero también en cintas de acción como "48 horas" y "Superdetective de Hollywood".
Su fama llegó a tal punto que produjo y protagonizó uno de los mayores éxitos de aquel tiempo: "El príncipe de Zamunda". La película dirigida por John Landis recaudó unos 350 millones y sirvió para convertir a Murphy en una superfigura del mundo del entretenimiento, no solo por tratarse de una producción muy rentable en taquilla, sino también por ser la primera en su tipo, con un reparto compuesto únicamente por afroamericanos.
¿Qué pasó después?
Comenzaron los años noventa y, aunque Eddie Murphy aún disfrutaba de la fama conseguida años atrás, las cosas habían cambiado. Nada más empezar, filmó la segunda parte de "48 horas". Como era de esperar, también fue un éxito que obtuvo más de 150 millones en los cines de todo el mundo, pero las críticas no fueron las mejores. Se habló de que era menos ingeniosa que su predecesora y hasta se llegó a decir que con la primera era más que suficiente.
Su siguiente proyecto fue "El príncipe de las mujeres" de 1992. Nuevamente, el público respondió con creces, 131 millones de dólares; sin embargo, el argumento no convenció y su actuación, al igual que la del resto de sus compañeros, no salieron bien paradas.
Un buen ejemplo de ello fue lo que escribió Stephen Garrett de la revista Time Out: "Es demasiado hábil para no ser efectiva, pero sus intentos de jugar con el tema de la guerra de los sexos a menudo son increíblemente vulgares".
El punto de inflexión
Entre 1992 hasta 1997, cada papel, sin importar los comentarios de la prensa especializada sobre las producciones, se transformaron en éxitos taquilleros, hasta que llegó "El Negociador". Con un presupuesto de 55 millones, a duras penas lograron recaudar 32 millones. Ni la presencia de Murphy salvó esta vez a un mediocre guion. Aplica lo mismo con "El Gurú del Amor", uno de los peores desastres que se recuerdan, que solo pudo obtener 12 millones después de invertir 60 millones de presupuesto.
Un proceso cíclico
Eddie Murphy no volvió a ser la figura que deslumbraba en los años ochenta; no obstante, se las ha ingeniado una y otra vez para renacer de sus cenizas. Los éxitos de las dos primeras entregas de "Shrek" le devolvieron algo de brillo a su carrera, pero después pasaba años sumando producciones irrelevantes a su hoja de vida.
Su mejor momento, en los últimos 25 años, fue la nominación al premio de la Academia como mejor actor secundario de 2007 por su papel como el cantante de soul James "Thunder" Early, que le valió un Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto, así como un Premio del Gremio de Actores de Pantalla y un Premio de la Asociación de Críticos de Cine de Difusión en esa misma categoría.
Este año volvió a sus andadas con películas que no conseguían calificaciones decentes en IMDb o en Rotten Tomatoes como "Navidad en Candy Cane Lane" y "La Gente como vosotros", pero se esperan novedades con él formando parte del reparto en "La Pantera Rosa", que está en fase de preproducción, y la cuarta parte de "Superdetective de Hollywood 4", que contará con las participaciones de Kevin Bacon, Joseph Gordon-Levitt y Paul Reiser. @mundiario


