Predator: Badlands es mucho Disney ¿es malo para la saga? Llegó a cines Tierras Salvajes, la nueva apuesta de Disney enfocada en un predator más joven y distinto al resto, lo que le lleva a ser desterrado en una isla monstruosa, donde se propone darle caza a una criatura inmortal para demostrar su valía, cruzando su camino con una sintética y otros aliados.
Ojo, esta es una película muy entretenida si la miras sin ser fan de la saga. El cambio de tono es evidente, aquí hay un depredador más humanizado en su caracterización y va de la mano con lo emocional que es el personaje. Es ahí donde encaja Elle Fanning como soporte para explotar ese mensaje de que los sentimientos no te hacen más débil; todo rematado con comedia simplona pero tierna y funcional.
La película logra su cometido, es simple en su estructura y se defiende visualmente para mantenerte atento, aunque tropieza a la hora de mostrar acción. No hay secuencias tan elaboradas, y aunque la historia explora a Dek como un protagonista adaptable muy al estilo de Hipo en Cómo entrenar a tu dragón, si se extraña esa aura imponente de los efectos prácticos.
¿Badlands es para los fans?
Me parece que Disney busca atrapar a una nueva generación de fans de Predator, y puede que funcione; aunque les puede suceder como con Alien: Earth, que generó molestias con el drástico cambio con el Alíen domesticado.
Predator: Badlands es una película que vale la pena el boleto yendo sin esperar algo similar a Prey y sus antecesoras, aunque es necesario recalcar que no es un estreno imperdible y que si no se hubiera hecho, tampoco pasaría la gran cosa. El cierre apunta a una secuela, aunque habrá que esperar a su desempeño en taquilla para ver qué pasa. @mundiario
