Cuesta creer que esta película es tan mala que ni con viagra la levantas. El remake de El Cuervo ya venía con malas reseñas, y al verla queda claro que hicieron esta película sin un concepto, y termina siendo plana, aburrida y absurda.
Y a decir verdad, da lástima por Bill Skarsgård porque le considero un gran actor, pero su talento no basta para trabajar con un guion que pareciera tener la intención de ridiculizar la historia estrenada en 1994.
Y de hecho, creo que Bill y el breve vistazo a su trasero son lo único llamativo de la película, porque los personajes no tienen personalidad, ni motivaciones, así que lo que les pasa nunca te despierta un sentimiento de empatía.
bill skarsgard on the set of 'the crow' pic.twitter.com/gpLUJay5pX
— popculture (@notgwendalupe) August 20, 2024
Una trama lenta y sin chiste
Encima, la película se toma demasiado tiempo para llegar a la problemática, y le da tanto foco a la relación entre Eric y Shelly, que ignora que la química entre sus intérpretes es casi nula.
Y sumando a su sentencia, los efectos especiales tampoco le dan un aire fresco a la historia, y definitivamente la caracterización de Eric sí le pesa al personaje.
Y ni siquiera la podemos poner resumir, porque la película es como: Eric pierde a su caballo, Shelley tiene un vídeo capaz de destruir a gente poderosa, se conocen; se enamoran, a ella la desviven; él se venga y la revive pero ahora él parte.
Aún si no la comparas con la versión de Brandon Lee, es una pésima película a la que a duras penas podríamos darle una estrella. @mundiario
